Vuelta a clases: recomendaciones para evitar el riesgo de contagio en el regreso a las aulas

No Ficción dialogó con un investigador de la Universidad de Hurlingham, quien brindó consejos para docentes y alumnos.

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Esta semana, el secretario de Planeamiento y Evaluación de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR), el físico Jorge Aliaga, dio precisiones a No Ficción sobre el sistema para controlar el Covid-19 que funcionará en las aulas de ese distrito y en Morón. Pero además el investigador brindó algunas recomendaciones para los docentes y alumnos ante el regreso a la presencialidad.

Hay que insistir con la mayor distancia posible, lo mejor es dos metros, sino metro y medio. Y el uso de tapaboca ajustado. Además, hay que ventilar los lugares cerrados”, recordó Aliaga, quien insistió sobre el correcto uso del barbijo.

El secretario de Planeamiento y Evaluación de la UNAHUR explicó que “si se empañan los anteojos es por el aire que se escapa por arriba, por ende se están yendo los virus. El aire no tiene que pasar por el costado del tapabocas, tiene que pasar por el medio para que filtre. Es importante el tapaboca bien ajustado”.

De la misma manera, fue contundente sobre el uso de los aire acondicionados: “si la escuela los tiene, como en Hurlingham que tienen split en todas las aulas, la idea es no usarlos, porque no resuelve el problema, no ventila, no cambia el aire. Aquí se han puesto ventiladores en las paredes para que empuje el aire y que haya corriente de aire. Todo esto minimiza el riesgo, pero nada es absolutamente seguro“.

Por último, Aliaga insistió con que los gobiernos locales y el provincial inviertan en medidores de dióxido de carbono (CO2), que permite ver cuán viciado está el aire. “Si empieza a subir el CO2 significa que el aire fue muy respirado y más aumenta el riesgo de contagio. Esto te hace visible algo que no es visible“, indicó, al tiempo que recordó que en España se implementó el programa Aireamos, que presentó más recomendaciones basadas en estudios de la Universidad de Harvard:

  • Disminución del número de personas en las aulas.
  • Silencio o volumen de habla bajo (al hablar fuerte o gritar la emisión es 30 veces superior).
  • Actividad física relajada (al aumentar intensidad de actividad se aumenta la emisión).
  • Uso de mascarilla bien ajustada.
  • Las actividades en exterior son siempre preferibles al interior, incluido si los alumnos deben desayunar, almorzar o merendar.
  • Si la actividad debe ser en el interior es preferible en aulas con posibilidad de ventilación natural, especialmente ventilación cruzada (ventanas y puertas en lados opuestos).
  • Si la ventilación natural no es suficiente, generalmente se pueden utilizar equipos extractores o impulsores individuales con un caudal de aire adecuado (ventilador).
  • Cuando se dispone de sistemas centralizados de ventilación, el aire exterior se debe incrementar y la recirculación se debe reducir.
  • Para evaluar si una configuración dada es suficiente se pueden utilizar medidores de CO2.
  • El uso de mascarillas, el mantenimiento de la distancia y las medidas de higiene siguen siendo necesarias en todas las soluciones.

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