Ghi: «Se gastaron 200 millones en el Metrobus Morón pero ahora se tarda más que antes»

El candidato del Frente de Todos cuestionó el Metrobus Morón y dijo que en caso de ganar la intendencia, retomará el Plan de Desarrollo Estratégico Morón 2020.

por
por
Lucas Ghi en la Universidad Austral

El candidato a intendente de Morón por el Frente de Todos, Lucas Ghi, criticó el resultado del Metrobus Morón y aseguró que en caso de que el kirchnerismo recupere el poder, se retomará el proyecto de desarrollo estratégico iniciado hace unos 15 años atrás por Martín Sabbatella y que él mismo continuó cuando dirigió las riendas del distrito por 6 años.

En diálogo con Último Recurso (FM Fribuay 90.7) abordó también las graves denuncias de corrupción que pesan sobre Ramiro Tagliaferro y el futuro del cuestionado aeropuerto comercial de El Palomar.

– Desde el gobierno nacional y local, sostienen que sectores vinculados al kichnerismo, en convivencia con la justicia, intentan boicotear el aeropuerto de El Palomar…

El mundo contra mí. Es una de las primeras premisas de la paranoia porque no tiene mayor asidero. Creo que lo que está haciendo la justicia, lo debería haber hecho la política. La convocatoria a la audiencia pública del año pasado fue a instancias de una decisión judicial. Los actores políticos no dispusieron de ese espacio para discutir. Ahora, pone una restricción, modera, regula, articula, escucha a las partes. Esa no es la función de la justicia, ese es el rol de la política. Nuestra posición es la misma. Creemos que Morón tiene que ocupar un lugar en materia de actividad aeronáutica en el sistema metropolitano, pero hay que discutirlo y generar consensos. Pero eso lleva tiempo: implica relevar las distintas opiniones que pueden coexistir en un territorio y ponerlas en debate, con transparencia, facilitando la participación.

¿Qué pasará con el aeropuerto de El Palomar?

– ¿Si gana las elecciones qué pasará con el aeropuerto de El Palomar?

Vamos llamar a las partes, generar los espacios de escucha para que cada uno pueda opinar, evaluar la documentación, ver cuál es el marco regulatorio, quiénes y qué firmaron, conocer los estudios de impacto ambiental. Tener un proceso de auditoria y que si todo eso funciona, sea un buen negocio para la ciudad y no para una empresa. Hay que sacarle provecho, que no genere perjuicios, que genere actividad, que pague impuestos, que no sea incompatible con otros proyectos. Si en Morón lo pudimos hacer: hay una reserva, con viviendas, un polo industrial, porque en El Palomar sería incompatible una cosa con la otra. Lo que necesitamos es discutirlo. Poner todas las cartas sobre la mesa y construir consensos, legitimar las ideas. Eso es lo que estamos dispuestos a hacer.

Lucas Ghi en la Universidad Austral disertando sobre el plan de desarrollo estratégico de Morón.

– ¿Cómo fue el proceso en la base de Morón?

La base aérea de Morón era un lugar medio perdido de la ciudad de 550 hectáreas y teníamos propuestas de las más disimiles. Una vez vino un desarrollador inmobiliario y nos propuso hacer un country. Entendíamos que no era la manera de democratizar el acceso a ese bien y en el marco del plan de desarrollo estratégico propusimos que podía haber viviendas y hoy hay 600 casas del PROCREAR; pensamos un polo industrial y está el PITAM; un espacio deportivo y están las tierras que le cedimos a distintas instituciones de Morón para ampliar su oferta deportiva; también dijimos que podía haber una reserva urbana y están las 15 hectáreas que conforman la reserva urbana con esa biodiversidad maravillosa que tenemos en el medio de la ciudad.

El Morón que se viene

– ¿En qué quedó el megaproyecto de Morón centro?

Ese proyecto da cuenta del tiempo, la maduración, de escuchar a los actores. Si pensamos a la democracia como el ámbito donde reina la unanimidad, no funciona. Ese proyecto lo tenemos que retomar: quedó parcialmente concluido o parcialmente incompleto, depende de cómo lo queramos ver. Se logró el capítulo de la relocalización, pero quedaron cosas por hacer. Tanto en el nuevo predio que ocupa el Deportivo Morón, como en el área central de la ciudad. Ahí habrá que articularlo con el privado porque eso ya es propiedad privada, al momento en que el club se hizo de la tierra, con infraestructura prevista y demás.

– ¿Se hará finalmente un parque?

Hay que volver a sentarse. Algo ya hemos hablado, nos hicieron llegar algunas inquietudes de que están expectantes por retomar esa senda de trabajo. Tenemos ideas, no sólo ahí, sino también para el área central de la ciudad; faltan cosas en el nuevo predio del Francisco Urbano y muchos otros proyectos que los queremos someter a consideración de lo que va a ser nuestro plan de desarrollo estratégico. Hablar en el 2005 de Morón 2020 nos parecía ciencia ficción, pero está a la vuelta de la esquina y hay muchas cosas que se pudieron hacer y otras que quedaron a mitad de camino. Hay que pensar el futuro. Es la dinámica que queremos para el Morón que se viene sin desatender la actualidad que es muy crítica. Hay un juego de dimensiones entre lo urgente, la agenda social, lo que no puede esperar pero también con la mirada puesta en aquellas cosas que nos van a trascender a nosotros.

¿Y el Metrobus Morón?

El cuestionado carril exclusivo de Avenida Perón

– ¿Hay proyectos del estilo del Metrobus Morón pero para otras zonas?

Tenemos ese tipo de proyectos. La idea del carril exclusivo para el transporte público me parece genial, las ciudades modernas van hacia eso. Hay muchas intervenciones que hicieron en la Ciudad tipo Metrobus Morón que están bien, pero no son inocuas, no es todo ganancia. Hay que moderar o ponderar el impacto que tienen en lo comercial y generar infraestructura para eso, pero evaluar bien en dónde. No me parece que Gaona haya sido el mejor lugar. Originalmente se pensó como un metrobus y hoy ya no tiene ese espíritu porque venía a optimizar el tiempo y hoy se tarda más que antes. El lugar quedó mejor y se jerarquizó, es cierto, pero en el actual contexto te gastaste más de 200 millones de pesos para esa obra que no impacta en el transporte. Hay que hacer un balance y ahí se entra en el territorio político, subjetivo. La idea nos gusta, hay que pensar en dónde y cómo se logra la mejor ecuación entre resultado y dinero invertido.

Dádivas y denuncias de corrupción

– ¿Qué pensás de las denuncias en contra del gobierno local por la supuesta entrega de mercadería a cambio de votos?

Me preocupa, creo que eso degrada la calidad de nuestra democracia, que degrada las relaciones políticas en nuestro distrito, es condenable e inefectivo. Creo que pensar que un vecino pueda cambiar su voto porque le llevan un paquete de fideos con el nombre de alguien representa el desprecio hacia esa persona. Me llegan todos los días esas denuncias. Creo que forma parte de una práctica política que creíamos desterrada y que evidentemente continúa vigente, pero para mí no van a obtener el resultado buscado, más bien todo lo contrario. Los aleja aún más de la gente. El 27 de octubre conoceremos un poco el producto de eso.

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp

En esta nota se habla de: