Gastronómicos de La Matanza realizan una olla popular frente a la municipalidad: “pedimos que no nos corten los servicios”

Entre otras cuestiones, el sector pide una audiencia con el intendente, la condonación de las deudas y que les permitan trabajar con mesas adentro al menos los fines de semana.

por
por

Si querés recibir las noticias del oeste en tu celular o enviar tu comentario, entrá a nuestro Whatsapp. También a InstagramTwitter y Facebook.

Los gastronómicos de La Matanza realizan una olla popular frente a la Municipalidad en reclamo de medidas para el sector, afectado por las restricciones impuestas para frenar la segunda ola de la Covid-19. “Lo que pedimos es que no nos corten los servicios, que nos perdonen los impuestos, para no seguir endeudándonos”, dijo a No Ficción, Salvador, dueño de la cervecería Santa Birra de San Justo.

Hoy los emprendedores y empresarios se constituyeron en la Cámara de Gastronómicos y afines de La Matanza para tener mayor representación. Salvador explicó: “Vamos a hacer una olla popular frente al municipio porque queremos ser recibidos por el intendente (Fernando Espinoza). Ya presentamos pedidos en el Concejo Deliberante y en Control Comunal, pero no hemos tenido ningún tipo de respuesta”.

Según el dueño de la primera cervecería artesanal que nació en San Justo, “siguen llegando intimaciones para pagar las tasas de Seguridad e Higiene, o Propaganda, lo mismo los Servicios Generales. Queremos que se tomen medidas de alivio como en otros municipios”.

Además, los gastronómicos de La Matanza reconocen que al menos el año pasado no pagaban servicios o los alquileres, ya que estaban protegidos por el DNU que prohibía los desalojos. “Hoy eso no pasa. Pasamos a facturar un 15% de lo que facturábamos antes de la pandemia“, dijo el dueño de Santa Birra.

Salvador describió con cifras concretas cuál es la situación del sector: “Un local en el mejor de los casos factura $1.000.000. De ahí, tiene que pagar el 40% en mercadería y el 45% restante se va en sueldos, cargas sociales y alquileres. Es decir, a un dueño le queda menos de $150.000, no puede cubrir ni invertir. Y estamos hablando de un caso exitoso”.

Consultado por los riesgos de contagio en los bares, el gastronómico expresó: “hoy con este frío nadie se te sienta en la vereda a tomar algo, y sumale los casos de inseguridad. No nos queremos enfermar, no nos queremos morir, pero queremos seguir. Al menos los fines de semana que baja la circulación y que se nos permita tener aforo interno, un porcentaje de mesas adentro como pasa en otros municipios”.

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp

En esta nota se habla de: