Cuarentena: cinco historias del oeste para entender la crisis de la pandemia

Empleados de bares, casas de electrodomésticos y bingos que cobran con demoras, metalúrgicos que prevén reducción de salarios y canillitas que hacen frente a calles vacías. Historias para entender un drama que cada vez duele más.

por
por

El aislamiento social para prevenir el Covid-19 generó un freno en la economía que será difícil de superar. Ya se ha dicho: los trabajadores informales y cuentapropistas son los más afectados, pero también están aquellos rubros donde empleados bajo relación de dependencia viven días de angustia. Vendedores de electrodomésticos, empleados de bingos, gastronómicos, canillitas y metalúrgicos son algunos de los rubros que en la zona oeste viven en carne propia la crisis de la pandemia.

Norma (58) trabajó cinco años en La Fragata de Ramos Mejía y denunció que en el famoso restaurante, apenas iniciada la cuarentena, le negaron el sueldo. «A mi me restaba cobrar $7.500 del mes de marzo. Previo al aislamiento, pedí si me podían dar algo de lo que me debían y me dijeron que no tenían», contó la trabajadora a No Ficción. «Tienen más de 100 cadenas, ¿cómo no van a tener 7 mil pesos para darme?» se preguntó.

«Entonces esperé hasta el 8 de abril que es el día de cobro, y me dijeron que no tenían. Entonces aguanté unos días más, y el 13 me volví a comunicar porque estaba sin un peso, y me dijeron que tenía $600 para cobrar y que no me habían llamado porque imaginaban que por esa plata no iba a viajar hasta allá», relató Norma, que exigió explicaciones: «solo me dijeron que si quería, pase por esa plata, y sino que les mande carta documento».

No Ficción se comunicó con La Fragata, donde Gastón, uno de los responsables del local aseguró: «la panadería de la empresa continuó abierta y haciendo delivery con todas las medidas de seguridad, y la señora que trabajaba en el sector se negó a venir y ahora reclama que le paguemos los días que no trabajó. Ella no quiso trabajar y les descontamos esos días, se enojó y mandó carta documento». Según Norma, «el 19 de marzo avisaron que no iban a abrir hasta el 31, y repartieron la comida entre los empleados».

CALLES VACÍAS, CANILLITAS SIN VENTAS

«La gente sale lo imprescindible y cuenta con el dinero necesario para comida o alimentos. Por ahí compran revistas para chicos, o crucigramas los abuelos, pero el mayor problema es que las distribuidoras no entregan material y solo contamos con el diario, que no tiene mucha venta«, expresó a No Ficción Osvaldo Marcelo, canillita en William Morris, en Hurlingham.

Según el canillita de Hurlingham, «la mayor preocupación que vamos a tener es la baja de las ventas de acá en más, porque los sindicalistas están acordando bajas de salarios para mantener los trabajos, y eso afecta a toda la cadena comercial».

EL DRAMA DE LOS VENDEDORES DE ELECTRODOMÉSTICOS

Los vendedores de la casa de electrodomésticos Ribeiro desde noviembre del 2018 vienen con dificultades para cobrar su salario y con la cuarentena la situación se agravó. «Hasta ahora tenemos $10.500 de marzo, que es un 25% de nuestro salario, y genera incertidumbre porque con la cuarentena el local no facturó nada», explicó a este medio Ezequiel Aguirre, delegado de la sucursal de Laferrere. Sin embargo, los trabajadores prevén que a partir de abril el sueldo vendrá reducido.

En comunicación con No Ficción, Javier Valenzuela, jefe jurídico del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste expresó: «están tratando de aplicar medidas alternativas que permitan oxigenar a las empresas alcanzadas por el aislamiento, como prestaciones no remunerativas del orden del 70%. Creemos que la liquidación de los sueldos a fin de mes y las de mayo traerán aparejados problemas».

BINGOS, LOS APOSTADORES QUE MÁS PERDIERON

Los trabajadores de los Bingos viven una situación similar. Es que previo al 20 de marzo las casas de juegos ya debieron reducir el ingreso y luego cerraron por completo. En la zona oeste existen tres empresas que manejan el negocio: Codere (en Morón, San Martín, San Justo, Ramos Mejía y Lomas del Mirador), Grupo Midas (Ciudadela, Caseros, Merlo y Hurlingham) y Nazareno Lacquaniti (Moreno). Mientras que el primero pagó los sueldos de marzo en fecha, los últimos dos depositaron con atrasos que llegaron hasta el 13 de abril.

El secretario gremial del Sindicato de Juegos de Azar (ALEARA), Ariel Fassione, manifestó a No Ficción que «hay empresas como Codere que tienen espalda para resistir, pero las salas más chicas están complicadas, sobre todo porque nuestro rubro va a ser el último en abrir». Consultado por las demoras en el pago de los sueldos de marzo, manifestó que «Midas y Moreno tuvieron problemas en depositar por el cierre de los bancos». Sobre los sueldos de abril, coincidió con el jefe Jurídico de SEOCA.

«El DNU de aislamiento, el 329/2020, evita los despidos por 60 días pero también da lugar al artículo 223 bis de la ley de Contrato de Trabajo, que permite que paguen una suma no remunerativa en casos de suspensiones», explicó Fasione. Por eso desde Aleara ya están conversando con los Bingos para analizar qué medidas tomar: «tenemos propietarios que nos dijeron que no pueden pagar el 100%, que si queremos los llevemos al Ministerio de Trabajo, pero que ellos no pueden pagar».

METALÚRGICOS, ¿LOS PRIMEROS EN ACEPTAR REDUCCIÓN DE SALARIOS?

Sergio Souto, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Morón, contó: «Tenemos grandes empresas como Ternium-Siderar (Haedo) que nos ha planteado la suspensión de los trabajadores cobrando el 75% de lo que la gente gana, porque aún si se levanta la actividad ya tenían estipulado que la capacidad de la planta iba a estar en un 30%. Nuestro principal objetivo es preservar los puestos de trabajo».

El referente de la UOM de Morón explicó que en el sector «las Pymes ya estaban muy complicadas, y con el aislamiento el impacto fue muy fuerte, tenemos empresas que han podido pagar la primera parte de la cuarentena pero hoy nos plantean la imposibilidad de pagar la próxima liquidación». Este lunes la conducción Nacional de los metalúrgicos buscará cerrar un acuerdo con las 6 cámaras empresarias que implica un recorte del 30% de los salarios de los que no están trabajando por la cuarentena.

Como se ve, la crisis de la cuarentena cada vez afecta más a los trabajadores, y la zona oeste tiene sus propios casos testigos que dan cuenta de la difícil situación.

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp

En esta nota se habla de: