Campaña sucia y uso de recursos públicos, las apuestas de los intendentes macristas

El Gobierno baja a los municipios fondos para repartir y son administrados por intendentes y concejales aliados. En el kirchnerismo denuncian campaña sucia.

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La campaña sucia y el uso de recursos públicos se incrementan a medida que se acercan las elecciones del 27 de octubre. En la zona oeste estas prácticas ganaron protagonismo, y tienen a los intendentes de Cambiemos en el centro de la escena. Desde Nación hasta los municipios hay un solo objetivo: poner todo para acortar la diferencia e incluso intentar dar vuelta los resultados.

El Gobierno Nacional tenía una jugada guardada para los últimos quince días de campaña. Según publicó Ámbito Financiero, se trata de un plan social de $650 millones para el pago de un subsidio de $5.000 a más de 100 mil desocupados. ¿Cómo llegan a los que menos tienen? Donde gobiernan, a través de los intendentes. Donde no, a través de los concejales macristas, según se desprende del artículo publicado por el periodista Mariano Martín.

De acuerdo a la misma nota, se conocieron dos casos del oeste. Por un lado, San Martín tendría destinado 62 millones de pesos para 12 mil planes. Mientras que a La Matanza desembarcarían 10 millones de pesos para 2 mil subsidios. Sin embargo, no se descarta que en las próximas horas se conozcan detalles de otros distritos.

Por el lado de Cambiemos, Ramiro Tagliaferro en Morón y Diego Valenzuela en Tres de Febrero accedieron a una práctica que en general rechazaban: otorgaron un bono a los municipales. El primero depositó $5.000 a los trabajadores mientras que el segundo llevó $7.000 a sus bolsillos. La única vez que lo habían hecho fue en diciembre del 2016.

Campaña sucia en las calles

La primera estrategia de Tagliaferro y Valenzuela luego de las PASO fue borrar de los carteles al presidente Macri y a la gobernadora Vidal. Municipalizar la elección y llamar a cortar boleta. Pero ahora en los distritos donde gobierna Cambiemos la campaña empezó a tomar ribetes opacos. En las calles se puede ver publicidad partidaria con recursos públicos, carteles apócrifos y hasta sitios web de dudosa procedencia.

Por caso, Valenzuela hace campaña en las boletas de las Tasas Municipales. Pero el terreno estuvo más picante en las paredes. Hace quince días en Tres de Febrero aparecieron afiches anónimos que mostraban al ex intendente Hugo Curto al lado del candidato del Frente de Todos (FT), Juan Debandi. «Lo bueno que vuelve a Tres de Febrero», rezaban.

Una práctica similar se registró en Morón, donde se pudieron ver intervenidos los carteles del candidato del FT, Lucas Ghi. A los afiches les pegaron encima otros que decían: «acordate, Ghi es Sabbatella», firmado por los hasta ahora ignotos «Vecinos contra la corrupción».

El otro campo de batalla: Internet

En Tres de Febrero la campaña hace un mix entre el corte de boleta y el «agite del pasado». Hace diez días apareció un llamativo sitio web que enseña a cortar boleta en el municipio. La página, con promoción paga en Google, recibe al usuario con una frase: «Juan Debandi es Curto» y «Cortá a Debandi y Curto». El objetivo es claro: bajar al opositor directo que tiene Valenzuela.

Hasta ahora, el único que se animó a denunciar la campaña sucia fue Axel Kicillof, candidato a Gobernador por el FT. Curiosamente lo alertó en Tres de Febrero y haciendo alusión a una historia vinculada a Morón.

En un acto junto a Debandi, Kicillof expresó: «Estamos ante una campaña sucia. No quieren hablar del hambre ni de la crisis educativa, ni de la salud. Prefieren hablar de estas cosas”. Se refería a polémica desatada al contar que un cura del barrio Carlos Gardel, en Morón, le dijo que “hay gente que se dedica a vender droga porque se quedó sin laburo”.

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