Toma de tierras en Ciudad Evita: «es una manera legítima de lograr un Derecho Humano básico»

Lo dijo el cura de Opción por los Pobres, Daniel Echeverría, párroco del barrio 22 de Enero. La postura del municipio, la justicia, la resistencia de los vecinos y la oposición política.

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Un nuevo intento de toma de terrenos en Ciudad Evita fue desactivado por las autoridades, luego de ser alertadas por vecinos de la zona. Los conflictos alrededor de las 300 hectáreas que legalmente pertenecen a La Matanza y se encuentran en disputa datan de largo tiempo, pero la novedad es que un grupo de sacerdotes de barrios populares se incorporó a la puja, en favor de los vecinos carenciados que intentan tomar los terrenos.

Los vecinos, por su parte, quieren sostener una reserva natural, aunque la misma no se encuentra bajo los cuidados correspondientes y muestra signos de abandono. Las autoridades municipales no dan respuestas claras. La justicia, a través del fiscal Fernando Garate, se limita a desalojar los intentos de toma. Hay también una mujer llamada Andrea Pulido, que se adjudica la posesión legal del terreno desde hace más de 40 años. Fue ella quien en principio incitó las tomas, que se suceden cada tanto y derivan en conflictos entre vecinos y las autoridades.

En este contexto, se dio en la última semana un intento de toma, que contó con la particularidad de ser apoyado por un grupo de sacerdotes denominado “Curas en barriadas matanceras”, que emitieron un comunicado a favor de las tomas.

Daniel Echeverría, cura de la Parroquia Angeleli y uno de los firmantes del comunicado, explicó a No Ficción que hay antecedentes de tomas por parte de familias que reclaman de manera “legítima” el acceso a la tierra. “El Barrio 22 de Enero, Un techo para todos, Tierra y libertad, Gauchito Gil y 28 de Octubre. Todos asentamientos en tierras fiscales que pertenecen a la Comisión de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires. El 22 de Enero tiene 32 años de fundado, y Un techo para todos es de 2002”, ejemplificó.

El argumento principal de los vecinos que están en contra de la toma es que se trata de una reserva natural que se debe preservar. Al respecto, el padre Echeverría expresó: “Uno cuando escucha hablar de la reserva natural imagina otra cosa. Eso es un basural. Está claro que hay una necesidad de tierras y vivienda. Y que esa tierra ociosa es una continua tentación a la toma y ocupación, que con los sacerdotes y el obispo de San Justo consideramos que para quien no tiene otro modo de acceder al derecho a la tierra, es una forma legítima de lograr un Derecho Humano básico y que el Estado tiene que proveer y asegurar para todos”.

¿Qué dicen vecinos ambientalistas de Ciudad Evita?

“Estamos muy enojados con aquellos que dicen que son tierras ociosas o basurales. Los basurales deben ser eliminados, pero tenemos comprobado que la basura es de la gente que fue formando la toma anterior”, dijeron a No Ficción desde una agrupación de vecinos que se opone a las tomas.

“Es reserva natural y es en beneficio también por el derecho ambiental de todos. Ellos lo ven como pastizales sin valor y en realidad los pastizales son fundamentales para mantener la biodiversidad”, aseguraron.

Finalmente, comentaron: “Las reservas naturales no deben estar llenas de cemento porque justamente se pierde su esencia y sus beneficios. Nuestro país ha firmado un acuerdo internacional de protección de biodiversidad”.

¿Qué dicen los “Curas en barriadas matanceras”?

El cura Echeverría reafirmó lo expuesto en el citado comunicado: “No alentamos ni organizamos ni instamos ni encabezamos ninguna toma de tierras. Somos curas que están al lado de los vecinos que reclaman el acceso a la tierra y la vivienda».

En el mismo tono, el cura consideró «una vergüenza que estos terrenos estén abandonados y convertidos en basurales, y que a menos de 50 metros haya barrios populares donde conviven familias hacinadas, en terrenos de 10 x 20 metros, sin agua, sin cloacas y en este tiempo, en el cual decimos a la gente que se quede en su casa, ¿de qué casa hablamos?”, se preguntó el párroco y afirmó: “Es un reclamo legítimo. Creemos que desde la prédica de la Iglesia y el evangelio de Jesús, hay que acompañar”.

“Repudiamos el oportunismo de algunos que pueden sacar algún provecho en negocios turbios y aprovecharse de este reclamo legítimo. El Estado en los niveles que sea tiene que acompañar, aclarar quién es quién, asegurarse de que se trata de familias que no tienen otros medios y encontrar una solución”, resaltó Echeverría.

Según pudo saber este medio, el fiscal Garate propuso una mesa de diálogo en la que participarán el gobierno municipal, provincial y los vecinos, con el fin de llegar a un acuerdo pacífico sobre los terrenos. Un dato no menor, es que el lugar fue declarado como reserva natural por el Concejo Deliberante local en 2015, de ahí también la insistencia de los vecinos en que se respete esta norma.

¿Y la oposición matancera?

El bloque de concejales de Juntos por el Cambio presentó una solicitud a la presidenta del cuerpo legislativo, Liliana Pintos, en busca de información sobre las medidas adoptadas por el Municipio para evitar la usurpación de la reserva.

En un comunicado, la bancada opositora se mostró a favor de los vecinos que buscan impedir la usurpación. «Contra los intentos de toma se ha manifestado gente de la zona, quienes hasta el momento siguen evitando que personas delimiten lotes y establezcan precarias construcciones».

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