Panaderías advierten por la fuerte caída del consumo y el aumento de costos

Referentes del sector panadero bonaerense alertaron sobre el complejo momento que atraviesan los comercios del rubro. La baja en las ventas, el incremento de los costos de producción y las dificultades para sostener la actividad generan preocupación también entre las panaderías de la zona oeste del conurbano.

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La situación económica continúa impactando en uno de los rubros tradicionales de los barrios. Desde el sector panadero aseguran que el descenso del consumo y el incremento sostenido de los costos operativos complican la continuidad de numerosos establecimientos en la provincia de Buenos Aires.

En el oeste bonaerense, donde las panaderías forman parte del entramado comercial de cada barrio, la preocupación crece por la fuerte retracción del consumo. Desde el sector aseguran que durante el primer trimestre de 2026 las ventas de pan cayeron cerca de un 45% en comparación con el mismo período del año pasado. En el caso de productos como facturas, tortas y otras especialidades de pastelería, la baja habría sido todavía mayor, reflejando el cambio en los hábitos de compra de los consumidores, que priorizan los productos esenciales y reducen los gastos considerados prescindibles.

En distritos del oeste como Merlo, Moreno, Morón, La Matanza, Ituzaingó y Hurlingham, los comerciantes coinciden en que el movimiento de clientes se redujo en comparación con años anteriores y que cada vez resulta más difícil sostener la rentabilidad del negocio.

Entre las principales dificultades mencionan el aumento de insumos como harina, levadura, grasas, margarina y otros productos indispensables para la elaboración diaria, además de las subas en tarifas de servicios, alquileres y costos laborales.

Desde el sector explican que el consumo cambió de manera significativa. Muchos vecinos priorizan la compra de pan en cantidades menores y reducen el consumo de productos considerados no esenciales, como facturas, tortas, masas finas o productos de pastelería, lo que repercute directamente en la facturación de los comercios.

En ese contexto, referentes panaderos advirtieron que numerosos establecimientos atraviesan una situación delicada y sostienen que varias pequeñas y medianas empresas enfrentan serias dificultades para mantener su actividad. También señalaron que el problema excede el precio del pan y está vinculado, principalmente, a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.

En ciudades del oeste bonaerense, donde las panaderías forman parte del entramado comercial de cada barrio, el panorama genera preocupación tanto entre los propietarios como entre los trabajadores del sector, debido a la incertidumbre sobre la evolución del consumo durante los próximos meses.

Mientras tanto, las panaderías continúan implementando distintas estrategias para sostener las ventas, como promociones, descuentos por cantidad y ofertas en determinados días de la semana, con el objetivo de mantener la clientela habitual y enfrentar un escenario económico que sigue siendo desafiante para las pequeñas empresas del rubro.

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