El servicio del Tren Sarmiento permanecerá totalmente interrumpido entre el jueves 9 y el domingo 12 de julio debido a una serie de obras de infraestructura que buscan mejorar la seguridad operativa de la línea. Desde la Unión Ferroviaria Seccional Oeste consideraron que las obras eran necesarias y sostuvieron que responden a reclamos que los trabajadores vienen realizando desde hace tiempo por el estado de la infraestructura ferroviaria.
Durante esos cuatro días se llevarán adelante trabajos sobre el sistema de señales y distintas intervenciones en estaciones del recorrido. Entre las tareas previstas figuran el recambio de aparatos de vía en Caballito, el acondicionamiento de señales en Liniers, la modernización de las cabinas de mando en Castelar, Haedo y Moreno, y el reemplazo del cableado de señalización del puente Reconquista, en Paso del Rey. Además, continuarán las obras de puesta en valor de las estaciones Morón y Ramos Mejía.
«Una vez más, el tiempo nos dio la razón a los trabajadores«, afirmó el secretario general de la seccional, Rubén «Pollo» Sobrero. Sin embargo, advirtió que los trabajos anunciados representan apenas un primer paso.
Los días 9, 10, 11 y 12 de julio se paralizará el Sarmiento para realizar obras de seguridad que venimos reclamando hace tiempo. Otra vez, el tiempo nos dio la razón a los trabajadores.Pero esto tiene que ser solo el comienzo. Los USD 1.300 millones de la emergencia ferroviaria… pic.twitter.com/yZquMToRmq
— Rubén Dario Sobrero (@PolloSobrero) July 6, 2026
«Hace falta una política integral de recuperación del material rodante, las vías, el señalamiento, el mantenimiento y el personal. Esto no alcanza», sostuvo el dirigente sindical.
Desde la organización también reclamaron que los 1.300 millones de dólares anunciados para la emergencia ferroviaria sean destinados efectivamente a obras de infraestructura, talleres y seguridad operativa, y no a programas de retiros voluntarios o reducción de personal.
En el mismo sentido, exigieron una recomposición salarial al señalar que los ingresos de los trabajadores ferroviarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza, una situación que —aseguran— está provocando la salida de personal calificado del sistema.
Sobrero vinculó las obras con la campaña pública que impulsa la seccional para advertir sobre el estado de la red ferroviaria y recordó que la tragedia de Once fue consecuencia de años de desinversión y falta de mantenimiento.
Además, volvió a plantear que los trenes de carga actualmente concesionados al sector privado pasen a la órbita estatal para generar recursos destinados al transporte de pasajeros y mejorar la calidad del servicio.
«Los trabajadores sabemos cómo hacer funcionar el tren. Vamos a seguir siendo los ojos de los usuarios que viajan todos los días y vamos a exigir que estas obras sean el inicio de una verdadera recuperación ferroviaria», concluyó el dirigente.








