Morón: liberan al policía que mató a su hermano de 4 balazos tras confundirlo con un ladrón

El trágico episodio ocurrió el 11 de septiembre.

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En el día del festejo de su cumpleaños, el oficial de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Facundo Cisneros, esperaba la luz verde de un semáforo, a bordo de un Peugeot 206, en el cruce de Hipólito Yrigoyen y Belgrano, en el partido de Morón.

Cisneros, de 28 años, se dirigía al encuentro de su hermano de 20 años, Ricardo Bulacios, con el fin de llevarlo hasta su casa, donde celebrarían junto al resto de la familia. Cuando esperaba aún por la luz verde, un joven abrió la puerta trasera del Peugeot y extendió la mano hacia el bolsillo del oficial, que no dudó en reaccionar.

Cisneros sacó su arma reglamentaria y efectuó 4 disparos sobre el cuerpo del joven, que falleció en el acto. Pero el muchacho no era un ladrón, sino Bulacios, que había hecho la maniobra para sorprender a su hermano.

Según informó la agencia Télam, el juez de Garantías de Morón, Ricardo Fraga, no avaló el procesamiento con prisión preventiva, pedido por la fiscal Adriana Suárez Corripio, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 de Morón, por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con lesiones culposa”.

“Si hubiese sido un trapito o un chico que vende pañuelos en los semáforos y le hubiera dado cuatro tiros, ¿sería un error o sería un gatillo fácil? Lo cierto es que el dolo de matar lo tuvo, quiso matar a alguien, pero no quiso matar a su hermano”, precisó un vocero con acceso a la causa.

El juez Fraga consideró que se trató de un “error” y dispuso que sea liberado por falta de mérito, aunque seguirá siendo investigado por la funcionaria judicial.

Los resultados de la autopsia confirmaron que Bulacios recibió cuatro balazos en el costado izquierdo del tórax, que le produjeron lesiones fatales en los pulmones y en el estómago, tras lo cual murió en el acto.

Además, otro joven que estaba sentado en el asiento del acompañante en un Fiat Cronos relató a la Policía que vio el momento en el que el muchacho cruzó la senda peatonal y abrió la puerta del Peugeot.

En esas circunstancias se escuchó una detonación y vio el estallido de la ventanilla izquierda del vehículo en el que el testigo circulaba, por lo que había pensado que le habían arrojado una piedra.

A raíz de ello, el conductor del Fiat sufrió una herida leve en el pómulo producto de una esquirla.

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