Las marchas por la inseguridad aumentan y preocupan a los intendentes

La ola delictiva no cesa y las manifestaciones vecinales se multiplican. El escenario inquieta a las intendencias, primer mostrador del Estado.

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El viernes 21 de febrero, unos 250 vecinos protestaron frente a la Municipalidad de La Matanza, en San Justo. La manifestación fue pacífica y el pedido, claro: más efectivos de Gendarmería. Dos semanas antes, el 8 de febrero, también hubo una manifestación en Ramos Mejía. No fueron las únicas. Tanto en la zona Oeste como en la zona Sur del Conurbano las marchas por seguridad se han tornado una constante.

Los datos del Ministerio Público Fiscal Bonaerense mostraron que en 2018 (últimos datos) los delitos en el Oeste crecieron en el orden del 21 por ciento, en apenas dos años. Los intendentes están preocupados y acusan una mezcla de verdad con fogoneo de la oposición macrista en la proliferación de estas marchas.

Febrero caliente

El 25 de febrero, una mujer irrumpió en un acto oficial en Morón, tomó el micrófono ante la mirada del intendente Lucas Ghi y reclamó justicia por su hija. Karen López había muerto 9 días antes. La carátula afirma que fue un suicidio, pero la madre asegura que se trató de un femicidio perpetrado por su pareja y también policía Jonathan Arancibia Espíndola. Ese mismo día fue arrestado en Moreno un albañil de 57 años acusado de haber violado a al menos dos nenes de 8 y 10 años.

En Ciudad Evita, un almacenero fue víctima de un violento robo que derivó en una manifestación convocada por los vecinos. También en La Matanza, hubo en febrero un paro de colectivos como respuesta a un sangriento robo sufrido por un chofer de la Línea 96. En Haedo, dos ladrones robaron una moto y uno de ellos murió por un accidente durante la huida. Según mostraron las cámaras de seguridad, el dueño de la moto robada pateó en dos oportunidades el cuerpo del ladrón, presuntamente ya sin vida.

La espiral de violencia crece, las marchas se multiplican y, por el momento, la suma de agentes suele ser la única respuesta. Sobre todo, de Gendarmería, cuerpo que cuenta con mayor confianza por parte de los vecinos que la Policía Bonaerense o Municipal.

Más gendarmes

Unos 40 gendarmes fueron sumados a los 180 que ya trabajaban en Moreno. Fuentes del municipio explicaron que “los nuevos agentes de Gendarmería, que se sumaron en el distrito, están operando en la localidad de Cuartel V, donde, de acuerdo al mapa del delito, más se necesitan”.

“Sabemos que la situación es grave, pero desde que Mariel Fernández llegó al gobierno local estamos intentando maximizar todos los recursos”, aseguró una fuente consultada por No Ficción.

Gustavo Yapura, secretario de Seguridad de Morón, dijo a este medio que los gendarmes “van a pasar de 141 a 154 agentes”.

El juez también de Morón e integrante de la red de jueces penales, Pedro Rodríguez, rechazó los cuestionamientos del gobierno hacia la justicia por excarcelaciones de delincuentes y reclamó “políticas a largo plazo en materia de seguridad”. En el mismo sentido, calificó como “positivas” las decisiones del Poder Ejecutivo sobre investigar a las fuerzas de seguridad y enviar gendarmes a la provincia de Buenos Aires.

Según el mapeo de seguridad elaborado por el ministerio de Seguridad de Nación que trascendió en febrero, hay 6.839 efectivos entre Gendarmería (GN), Prefectura, Policía Federal Argentina (PFA) y Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la provincia de Buenos Aires. De ese total, casi un cuarto está en la zona Oeste del Conurbano.

De ese total, 1.298 son gendarmes que cumplen funciones en San Justo (162), Ciudad Evita (307), Morón (141), Ituzaingó-Merlo (181), Moreno (193), Tres de Febrero (276) y en el Destacamento de Seguridad Ciudadana Oeste (38). Luego, hay 85 efectivos de la PSA en el aeropuerto de El Palomar y, por último, hay 232 policías federales también en Tres de Febrero aunque se estima que otros 600 tienen presencia en distintas zonas del conurbano. Así, el 23,6% de las Fuerzas Nacionales está en la zona oeste.

Berni vs Frederic

Desde los municipios se acusa a la oposición de fogonear estas manifestaciones. También coinciden en marcar que la interna Berni-Frederic no ayuda. Las diferencias entre el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, y su par de Nación, Sabina Frederic, no son pocas ni tampoco se mantienen en secreto. Incluso, se han atacado en declaraciones públicas. Mientras Frederic tiene una mirada antropológica de la problemática, Berni confía en las viejas recetas de la mano dura.

En ese sentido, Berni anunció que el 16 de marzo, en Moreno, se inaugurará la Escuela de Oficiales del Subescalafón Comando de la Policía Bonaerense, con la idea de brindar formación y capacitación a miembros de la Policía Local. Además, confirmó la creación de “cárceles containers” para descomprimir a las comisarías. “Tenemos una sobrepoblación carcelaria y, más allá de las condiciones infrahumanas, tenemos que pensar que la Policía tiene que estar custodiando la calle o a las personas que trabajan. No podemos estar en una comisaría permanentemente custodiando a los presos”, aseguró y agregó: “Estamos inaugurando el primero en La Matanza y el próximo será en La Plata”.

Entre Nación y Provincia, comenzaron a trabajar en la Mesa Operativa Conjunta, que será conducida por el Secretario de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación y por el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires (o quienes ellos determinen) en coordinación con los Jefes jurisdiccionales de las Fuerzas Federales y la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

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