Industriales del oeste ponen reparos al proyecto para gravar las grandes fortunas

Tras la media sanción del Aporte Solidario y Extraordinario para morigerar los efectos de la Pandemia, tres industriales de la región opinaron sobre cómo impacta la medida en sus sectores.

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La Unión Industrial de Merlo (UIM), la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA) filial Ituzaingó y la Cámara de Comercio e Industria de 3 de Febrero (CCI3F) salieron a poner reparos al proyecto de “Aporte Solidario y Extraordinario para morigerar los efectos de la Pandemia”, que tuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Sin embargo, en diálogo con No Ficción, desde las tres agrupaciones reconocieron que la iniciativa es necesaria.

El presidente de la UIM, Christian Fucile, expresó a este medio que «la medida es muy favorable para el desarrollo de las Pymes y es por única vez. Pero habría que tener en consideración un punto importante: afecta a partir de $200 millones en activos, y dentro de lo que es el régimen de las medianas industrias muchas llegan a ese monto«. Es que dentro de los activos de las empresas no solo está su capital monetario sino también estructural, como tornos, puentes, grúas, galpones y otros materiales que dan empleo. Con el proyecto se suma todo, y si supera los $200 millones, el empresario entra al impuesto extraordinario.

Por eso Fucile planteó que «lo que habría que considerar es que en esos $200 millones de capital no deberían estar los activos de las empresas, porque le estaría sacando su capital de trabajo». Si este punto fuera atendido, para el titular de la UIM, «la ley sería extraordinaria».

Además, el proyecto contempla que el 20% de lo recaudado sea para reactivar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) del país. Sobre este aspecto, Sandra Rey, titular de CGERA Ituzaingó consideró que «quizás es insuficiente, pero ayuda para tener créditos blandos a largo plazo». Y planteó que «en vez de tantos programas sociales se debería poner el foco en la producción y el trabajo genuino». La industrial concluyó que «lo importante es que el impuesto esté bien aplicado para los lugares donde tiene que ir«.

Santiago Iuzzolino, presidente de CCI3F, por su parte consideró que «un impuesto extraordinario a las grandes fortunas, si se toma como un hecho circunstancial, estaría bien. Pero hay que tener en cuenta que hay una multiplicidad de imposiciones que cada vez suben más y siempre se recurre a la parte más productiva». Por eso cuestionó que «van a imponer un porcentaje al patrimonio cuando en realidad ya se está pagando bienes personales y el impuesto inmobiliario con otros tipos de tributos».

Consultado por si alcanza el 20% de lo recaudado por la ley para el sector de las Pymes, Iuzzolino expresó: «yo dudo, porque cada vez que se hace algo se larga un programa al que no es fácil de acceder. Por eso hago un llamado a la practicidad, que lo agilicen y no haya obstáculos, que no pidan cualquier cosa. Es necesario menos programas pero que sean más efectivos. Si van a imponer este aporte, también deberían darle la posibilidad de que le permitan descontar el impuesto a los bienes personales, porque sino se paga por duplicado«.

En la madrugada del miércoles la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que establece la creación de un Aporte Solidario para los patrimonios superiores a los 200 millones de pesos, con el fin de recaudar $300 mil millones para volcar a planes productivos y sanitarios golpeados por la pandemia del Covid-19. Ahora el debate continuará en el Senado.

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