En 24 horas, el Sindicato de Trabajadores de Comercio obligó al Vea de Villa Madero a cerrar por segunda vez

Según fuentes del SEOCA, primero la empresa no quería cerrar hasta que debió intervenir el municipio de La Matanza. Hoy, ante la preocupación entre los empleados el gremio instó nuevamente el cierre.

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En menos de 24 horas, el supermercado Vea de Villa Madero debió bajar las persianas dos veces. La iniciativa fue protagonizada por los propios trabajadores que consideraron que la empresa no aplicó el protocolo ante un caso sospechoso de coronavirus, que finalmente hoy se confirmó que resultó positivo.

Todo comenzó el «martes cuando un repositor de almacén me comunica que se había ido al hospital con 38,5 grados de fiebre y tos. Al tener síntomas de Covid-19 le hicieron una placa y un hisopado, mientras tanto tenía que permanecer aislado. Desde ese momento exigimos a la empresa que cerrara el local y mandaran a la gente a la casa, pero hicieron oídos sordos«, comentó a No Ficción Cristian Sánchez, delegado gremial de la sucursal.

Al no haber respuestas por parte de los dueños del supermercado, ubicado en la Avenida Vélez Sársfield 576, el Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste (SEOCA) dio aviso a la Municipalidad de La Matanza. «Ayer por la tarde, cerca de las 17, le labraron un acta para que bajaran las persianas y desinfecten el lugar», contó Sánchez.

El dirigente del SEOCA advirtió que mientras aguardaban por los resultados del test, «la empresa empezó a convocar a encargados y supervisores de otros lados. Los obligó a venir bajo hostigamiento y amenazas. De esa manera hoy volvió a abrir. La actitud de la empresa siempre fue la de abrir a cualquier precio. Nunca le avisaron al municipio de la situación de nuestro compañero».

Este mediodía, finalmente, se conoció que el test realizado al repositor dio positivo de Covid-19. Sánchez contó la escena que se vivió en el local de Villa Madero: «Se generó pánico en la sucursal y la mayoría de los trabajadores se fue. Solo quedaba una supervisora que cobraba y uno de seguridad. Es increíble que sean presionados de esta manera».

«No nos damos cuenta, pero de esta manera estamos repartiendo el virus por todos lados. Por falta de trabajadores insté a que se cerraran las persianas de nuevo. No se puede trabajar así, a la empresa solo le interesa ganar plata» agregó ofuscado Sánchez, quien precisó que en condiciones normales el establecimiento funciona con 32 trabajadores y que desde que se decretó la cuarentena lo hace con 20 empleados, ya unos 12 están de licencia por ser parte de los grupos de riesgo.

Sin embargo, hoy la tienda pretendía seguir abierta solo con dos trabajadores, de acuerdo a la versión del delegado.

Anteriormente, ya se habían registrados otros casos similares en La Matanza, donde por ejemplo el Changomás de González Catán también reabrió sus puertas, tras un casos positivo de coronavirus, con trabajadores de una agencia.

En este contexto, el líder del SEOCA, Julio Rubén Ledesma, ayer advirtió a los empresarios del sector para que adopten las medidas necesarias para que se le tome la temperatura a todos los trabajadores y a los clientes de los super e hípermercados.

Además, Ledesma advirtió la necesidad de que se realicen testeos masivos a todos los empleados. “Una detección temprana del contagio no solo permitiría un mayor control de la enfermedad, sino también prevenir las consecuencias dañosas para los trabajadores y la propia empresa”, sentenció el secretario general del SEOCA, quien concluyó que se “aportaría tranquilidad y seguridad a las tensiones ya existentes entre los trabajadores, quienes se desenvuelven en un medioambiente cada vez más hostil e incierto”.

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