El impacto de las políticas económicas del gobierno en boca de tres referentes gremiales del oeste

No Ficción consultó a tres dirigentes sindicales de la región para que opinen sobre los efectos que tienen las medidas económicas del macrismo en los trabajadores. Coinciden en que los resultados pueden ser nefastos si no se revierte el rumbo.

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Las políticas económicas implementadas por el gobierno de Mauricio Macri afectaron de manera negativa a todos los trabajadores. Esa es la principal conclusión a la que llegaron los máximos representantes sindicales del gobierno local, el comercio y la industria metalúrgica de la región. En diálogo con No Ficción, Luis Duré, Julio Rubén Ledesma y Sergio Souto se explayaron sobre la avanzada del oficialismo para imponer una nueva flexibilización laboral y opinaron sobre la demonización -a veces con razón- de los sindicatos.

“Las ventas no recuperan lo que hay que pagar por el consumo”

El secretario general del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines (SEOCA), Julio Rubén Ledesma, se refirió a las abiertas intenciones del gobierno de generar una nueva flexibilización laboral, ya sea en forma de Ley o a través de diferentes decretos. “En el marco de la democracia no vamos a permitir que salga. No estamos de acuerdo con la multiplicidad de tareas. Si hay categorías y especializaciones es porque la gente se esmeró en aprender y mejorar. Eso tiene que contemplarse”, indicó el ex diputado provincial, quien expresó que el aumento de la cantidad de horas de trabajo y de tareas no generará ni mayor bienestar ni más fuentes de trabajo.

Julio Rubén Ledesma

De todas maneras, Ledesma reconoció que el convenio de trabajo del sector está desactualizado: “No somos necios, nuestro convenio es de 1975. Estamos dispuestos a discutir algunos puntos como las indemnizaciones en donde se plantea implementar como las tiene la UOCRA, un fondo de desempleo con aportes del empleador, o hablemos también de la profunda reforma que se debe hacer en el ministerio de Trabajo”.

El referente de la Corriente Peronista Bonaerense aseguró que se “deberían buscar consensos. Los sueldos no alcanzan porque se lo devoran los impuestos y los diferentes aumentos progresivos. El gobierno tiene que replantear eso antes de combatir a los sindicatos”.

En relación a la actualidad del sector mercantil, el histórico dirigente peronista de La Matanza, fue pesimista. Dijo que los pequeños supermercados, manejados en su mayoría por grupos familiares y pymes que no superan los 50 trabajadores, están abocados a pagar las tarifas. “Las ventas no recuperan lo que hay que pagar por el consumo de energía”, resumió y detalló que los talleres no logran colocar sus productos en el mercado. “Me parece que fueron muy pocos los favorecidos por estas políticas y muchos los perjudicados”, insistió y remarcó que la falta de regulación en los precios de los alquileres, en este contexto, torna todo aún más desfavorable. “Cobran lo que quieren y pautan tres aumentos por año. Es insostenible”, concluyó.

Ledesma, enrolado en las filas de Sergio Massa, hizo especial hincapié en la crisis que atraviesa “la obra social del gremio, porque todos la usan pero el gobierno no nos reintegra lo que debería ni pone un precio acorde a la prestación” y advirtió que si esta situación no se revierte los puede llevar “a la quiebra porque la mayoría de los insumos están en dólares”.

“Este gobierno es mucho peor de lo que pensábamos”

El escenario de la industria local no es mejor: de los 80.000 trabajadores despedidos que pertenecían a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) nacional, unos 1.000 son de la región oeste. El secretario general de la UOM Morón, Sergio Souto, explicó que desde hace tres años que advierte que “la libre importación y la caída del mercado interno iba a tener consecuencias. Se lo manifestamos al gobierno nacional pero no recibimos ninguna respuesta ni medida para favorecer la industria nacional ni el mercado interno”.

Sergio Souto

Para Souto, quien también es secretario general de la CGT regional, la volatilidad del dólar generó “consecuencias terribles” en las grandes empresas que “especulan con la importación de sus materias primas y con el valor de sus productos a futuro” generando la paralización de algunas fábricas y la suspensión temporal de trabajadores en otras. La denominada línea blanca de electrodomésticos, como se conoce a la cadena de montaje de heladeras y cocinas, se llevó la peor parte. La planta de Mabe en Haedo, por caso, dejó de hacer esas tareas y cientos de trabajadores quedaron en la calle.

El dirigente gremial explica que el contexto actual es el ideal para que muchas industrias “puertas adentro, hayan pretendido llevar adelante una flexibilización forzada. Todo esto es coherente con este gobierno que atenta contra los derechos de los trabajadores”.

“Al mismo ritmo que cae el trabajo se debilita también, por supuesto, las estructuras de las organizaciones sindicales que brindamos una importante cantidad de servicios”, analizó Souto, quien instó a los trabajadores “a mantenerse unidos para defender los derechos que sin dudas el gobierno, que es un empelado del Fondo Monetario Internacional, va a intentar socavar a través de una flexibilización laboral por Ley o con distintas herramientas”.

“Este gobierno es mucho peor de lo que pensábamos”, sentenció Souto, al tiempo que recordó que el sector consiguió una muy buena paritaria en 2018 del 40,5% de aumento “a pesar de las presiones”. Sin embargo, reconoció que la inflación real fue mucho más alta.

“Los trabajadores municipales la estamos pasando muy mal”

Luis Duré

Luis Duré lidera el Sindicato de Empleados y Trabajadores Municipales de Morón, uno de los gremios que nuclea a los trabajadores del estado local. Se podría decir que es el más combativo, aunque es el que menos afiliados tiene y por ende, menos poder de fuego. De hecho, no participa formalmente de las paritarias ante el intendente Ramiro Tagliaferro. Pero a fines del año pasado logró encabezar una multitudinaria movilización que contó con el apoyo de gran parte del arco opositor como el kirchnerismo, el sabbatelismo, la CGT regional y el PJ, entre otros espacios políticos.

“Los trabajadores municipales la estamos pasando muy mal. Nuestros sueldos promedio son de 10.000 pesos en mano, estamos por debajo de la línea de la pobreza. El año pasado nuestra paritaria había sido del 20%. No podíamos más”, destacó Duré, quien en varias oportunidades le había solicitado a Tagliaferro que considerara un incremento adicional al acordado con el Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, cuyo secretario general es Pablo Salvo.

“No nos querían recibir y tuvimos que realizar una fuerte movilización a las puertas de la municipalidad. La marcha fue muy masiva porque el descontento es grande. Entregamos un petitorio solicitando la reapertura de las paritarias y luego nos recibió el jefe de Gabinete, Hugo Arbel, con quien logramos acordar un 10% más de aumento a cuenta de la paritaria 2018, cuando nos sentemos a discutir el cierre del salario del año pasado”, describió Duré.

No Ficción pudo saber que el gobierno local buscaba que ese 10% fuera sobre el básico, pero el gremio logró que se aplique a todo el sueldo. Pero más allá de las cuestiones salariales, desde el SETMM también denunciaron deficiencias en las condiciones laborales debido al supuesto mal estado edilicio de algunas instalaciones.

“Zoonosis es el lugar más complicado. Hace poco clausuraron el único baño que había para 60 trabajadores y el público en general. Estas cuestiones nos preocupan mucho, casi más que los salarios”, subrayó Duré.

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