La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, presentó el proyecto de ley que busca prevenir hechos de vandalismo en las escuelas y pidió el apoyo de “todos los espacios políticos” para poder sancionarlo en la Legislatura provincial.
Asimismo, en las últimas horas desde el Ejecutivo bonaerense se envió una carta al ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, solicitándole incorporar en el nuevo Código Penal el delito de daño a las escuelas, que actualmente se trata como contravención.
La iniciativa pretende que se sancione con arresto de entre 5 y 30 días al que «coloque, introduzca o arroje sustancias insalubres o cosas capaces de producir lesiones dentro de un establecimiento educativo o en las inmediaciones del mismo».
Además, prevé multas de entre el 50 y el 100 por ciento del sueldo mensual del oficial subayudante del Agrupamiento Comando de la Policía bonaerense. Las mismas sanciones se aplicarán a quien manche o ensucie bienes muebles o inmuebles destinados al servicio de educación.
La propuesta contempla que el juez podrá reemplazar las sanciones de arresto o multa, por la imposición de dos a diez días de trabajos de utilidad pública, cuando el contraventor no registre condenas previas, y la gravedad y demás características del hecho lo justifiquen.

Los números que impulsaron la ley
Según datos del Ministerio de Educación de la Provincia, en 2018, se registraron 131 hechos de robo y ataques contra escuelas de distintos distritos, por lo que se debieron destinar 105 millones de pesos para arreglarlas.
Desde la cartera explicaron que ese gasto «equivale a la construcción de 66 aulas nuevas de jardín, siendo que cada aula de 40 metros cuadrados tiene un valor de 1,6 millones de pesos».
Uno de los principales focos de vandalismo durante el año pasado fue el partido de Moreno. Allí, solo en el mes de septiembre, se contabilizaron tres hechos importantes de vandalismo.
En el caso de la Primaria N° 47 y Escuela N°20, entraron a robar y causaron destrozos. Mientras que la secundaria N° 36 y la primaria N° 32, ubicadas en Paso del Rey, sufrieron un incendio de grandes dimensiones que destruyó parte del edificio.






