Como en Merlo, denuncian que en San Justo operaba una agencia de autos que estafaba a los clientes

Tres vecinos aseguran haber sido engañados por el local "Ruta 3 Automotores 5037", que hasta hace un mes operaba a esa altura de la Av. Juan Manuel de Rosas. La explicación de uno de los vendedores y las similitudes con la banda que a fines de octubre cayó en Merlo.

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Decenas de personas acusaron en redes sociales haber sido estafadas por una agencia de autos usados en San Justo. La presunta maniobra es prácticamente idéntica a la denunciada hace semanas atrás en Merlo, donde una muchedumbre atacó la casa de uno de los estafadores. Al igual que en aquel distrito, en este caso el negocio atraía a sus clientes por Facebook, los hacía pagar una seña y les prometía la entrega de la unidad una vez que a los compradores les aprobaran un crédito en algún banco de la zona. Pero según dicen los afectados, la operación nunca se concretaba: los coches no aparecían y mucho menos la devolución del adelanto, que en ciertos casos llegó a los $50.000. Para peor, el local cerró y se llevaron las unidades.

No Ficción pudo dialogar con tres clientes que aseguran haber sido engañados por la agencia «Ruta 3 Automotores 5037», ubicada a esa altura de la Av. Juan Manuel de Rosas, en La Matanza. Lo llamativo es que el nombre del local es muy similar al de una de las concesionarias oficiales de Renault que incluso tiene dos filiales en el distrito. Mientras las denuncias crecen en redes, este medio confirmó que la justicia ya investiga el caso.

Lo que firmaron los clientes

Jazmín aseguró que ella fue estafada en mayo del 2019: «vi por Facebook una publicación de un Fiat Palio. Le mandé un mensaje al que hizo la publicación, un tal Nicolás. Me dijo que vaya a ver el auto, que era una agencia. A los días voy y me piden una seña de $10.000 y me financiaban $40.000 (dólar a $45) en el Banco Francés, con un crédito a mi nombre. Pero rechazaron el préstamo. Así que fue mi cuñado como garante y él me dice que el auto no estaba más«.

Desde ese momento, Jazmín vivió un calvario. «Fui al otro día y me atendió un tal Víctor y me dijo que el auto lo llevaron al taller. Pasaron dos semanas y ya no me contestaban los llamados. Voy otra vez y me dicen que el auto tenia problemas de papeles y se lo devolvieron al dueño, así que pedí mi dinero, pero rápidamente llaman a un tal Germán que de mala manera dijo que no nos iba a devolver nada y que si lo denunciaba no iban a hacerle nada porque era policía. Fui a la comisaria de San Justo pero no me quisieron tomar la denuncia, dijeron que buscara un abogado», aseveró.

Pablo también dijo a este medio que cayó en la trampa: «me comuniqué hace dos meses vía Facebook Marketplace con un tal Maximiliano y le dije que me interesaba un Chevrolet Clasic que salía $450.000. Me pidió mis datos para ver si estoy apto para sacar un crédito. Y al otro día me escribió para decirme que estaba todo bien y que me acerque a la agencia. Fui con $100.000 para reservar pero me dicen que no, que entregue solo $30.000 para los trámites«.

Sin embargo, una vez más el supuesto Banco no otorgó el crédito. «Cuando pasaron los doce días me enojé y una de las vendedoras me dice que el Banco Francés ya no les aprueba los créditos y que ahora solo pueden pedir al ICBC que solo cubría los $181 mil, pero que faltaban $240.000. Y pedí que me devuelvan la plata y me dicen que no, que no se devuelve. Ahí empiezo a ver las publicaciones de que eran unos estafadores, se llaman Carlos, Nicolás y Ricardo, y los empecé a escrachar. Pero ahora me hicieron una denuncia ellos a mí», relató Pablo.

Un tercer afectado que decidió hacer pública su denuncia es Claudio: «Podías dar una seña para reservar la unidad y después con un banco te daban un préstamo a tu nombre. Yo quería una Crossfox, dejé de seña $30.000 y me encuentro a las dos semanas la misma camioneta en venta y otra gente que la había señado. Ahora somos más de 50 personas estafadas y estos tipos se borraron, no los podemos encontrar. Los denuncié en Facebook y me metieron una denuncia ellos a mí, por hostigamiento, dicen que soy el líder de una pandilla».

EL DESCARGO DE UNO DE LOS VENDEDORES

Nicolás, uno de los vendedores de la agencia, dio su versión a No Ficción: «en ningún momento se estafó a nadie, ellos firmaron un contrato de solicitud de crédito, en el cual muchos clientes retiraron las unidades y otros simplemente no aportaron la documentación para que el crédito se gestionara con éxito. Es falso que compraron un auto«.

El vendedor además aseguró que «los supuestos damnificados fueron denunciados penalmente por difamación, incitación a la violencia, exhibir fotos de menores y datos personales. Existe una campaña de difamación absoluta en la cual con el estudio de abogados vamos a llegar al final de todo, los denunciamos en la UFI 1 de San Justo«.

Consultado por las razones de por qué la agencia no atiende, Nicolás argumentó: «tuvo que cerrar por que este grupo bien organizado, que lideraba una de las personas que está denunciada e imputada, llegaron en un camión y destruyeron el local y gran parte de los autos. Tuvimos que tomar la precaución de resguardar a los vecinos y por ende tuvimos que cerrar». Sin embargo, prefirió no dar precisiones sobre dónde están hoy las unidades que estaban en venta al momento de retirarse del lugar.

LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Este medio pudo confirmar que el Poder Judicial de La Matanza ya está detrás del caso. Por un lado, un vocero desmintió que haya una causa en la UFI 1 de San Justo, tal como precisó el vendedor de la agencia. En tanto, afirmaron que «un expediente tramitó en la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) 13 donde se llegó a un acuerdo conciliatorio, y luego llegó otra denuncia que por una cuestión de competencia también se mandó a la UFI 13. Y hace dos semanas ingresaron varias presentaciones a la UFI 5 que recién están iniciando su trámite«, explicó la fuente.

El caso de «Ruta 3 Automotores 5037″ tiene una extraña similitud con el de la agencia de autos usados de Merlo, que a través del mismo modus operandi, atraía clientes y se quedaba con las señas de los vehículos. No Ficción consultó a una fuente con acceso a la causa que tramita en la UFI N°3 de Morón: «por el momento no hay nada que nos lleve a San Justo, y los nombres de los presuntos operadores no coinciden con los de Merlo».

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