Claudio El Cheto Brítez, el picante comisario desplazado a pedido de la intendenta de Moreno

El cuestionado jefe policial estaba a cargo de la comisaría de Las Catonas que fue intervenida esta semana luego de que la Bonaerense reprimiera con violencia a una muchedumbre que atacó a la seccional para intentar rescatar a dos sospechosos.

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A instancias del Municipio de Moreno, el gobierno de la Provincia intervino por dos semanas la Comisaría de Las Catonas y desplazó al comisario Claudio Valentín Brítez, un jefe policial que estuvo más de una vez en el ojo de la tormenta por sus presuntos vínculos con bandas narcopoliciales. Ahora, la Auditoría General de Asuntos Internos lo volverá a investigar.

La última vez que El Orejón o El Cheto, como se lo conoce al comisario Brítez en la calle, tuvo trascendencia mediática fue en el resonante Caso Candela, la nena de 11 años que fue encontrada asesinada en el partido de Hurlingham el 31 de agosto de 2011 tras permanecer cautiva durante 9 días.

La Comisión Especial de Legisladores Bonaerenses que analizó, estudió e investigó el caso durante cinco meses llegó a la conclusión que el crimen estuvo relacionado con bandas mixtas integradas por narcos y policías que operaban en la zona norte del conurbano; y que por ello, agentes infieles desviaron la investigación hacia la piratería del asfalto, actividad delictiva por la que estaba preso Juan Rodríguez, el padre de la víctima.

La Comisión solicitó “la inmediata separación del cargo e iniciar investigaciones sumarias administrativas hasta tanto se resuelvan las denuncias que los vinculan con el narcotráfico al subcomisario Claudio Valentín Brítez, el teniente primero Sergio Fabián Chazarreta, el teniente Isidro Gómez y al oficial inspector Walter Medina”.

El Cheto Brítez se ganó su mención en el informe de los legisladores luego de haber tenido una participación clave en la denominada Batalla de las 300 Balas en la Villa 9 de Julio del partido de San Martín. Sin bien era el titular de la Subcomisaría de Matheu, en Escobar, aquel 3 de septiembre de 2009 fue uno de los protagonistas de ese histórico tiroteo. Según se estableció, fue en auxilio de su hermano, Daniel Cartucho Brítez, ex contador de Miguel Ángel Mameluco Villalba quien fuera jefe narco indiscutido de la Villa 18 de Septiembre, también en la zona.

Cartucho Brítez, socio de Carlos El Negro Gómez, le disputaba el territorio a Gerardo Goncebat, capo de la 9 de Julio. Para ese entonces, El Cheto se jactaba de haber puesto en orden las calles de San Martín tras su paso por el territorio, donde aseguraba tener sobre sus espaldas al menos 20 delincuentes muertos.

Los vecinos y las crónicas periodísticas de esos días, advertían que El Cheto encabezaba una banda parapolicial conocida como Los Magníficos o Los 4 Fantásticos, que mantenían el control de las zonas vulnerables de la región, que incluía la extorsión a tranzas y delincuentes.

Pasaron más de 10 años de aquellos episodios y hoy, El Cheto vuelve a estar bajo la lupa de la Auditoría General de Asuntos Internos. El martes pasado, una comisión policial llevó adelante una diligencia judicial que terminó mal y la seccional a su cargo fue atacada a pedradas por decenas de vecinos. Un fiscal de Moreno, recordó a No Ficción: «Nunca tuve inconvenientes con él, pero sé que tiene un perfil de un tipo duro, picante».

“La UFI 4 del Departamento Judicial de Moreno – General Rodríguez había ordenado un allanamiento en los monoblocks cercanos a la comisaría. La idea era dar con una persona sospechada de cometer entraderas en Moreno”, explicó una calificada fuente judicial a este medio.

El vocero precisó que si bien el procedimiento policial dio negativo, los agentes aprehendieron a dos sospechosos que estaban en el lugar. “Mientras tanto, cuando la policía intentó alejarse de la zona, recibió la respuesta hostil de la gente del barrio. Primero eran 6 hombres, a los que se sumaron 20 y finalmente llegaron a ser unas 40 personas que agredieron a pedradas a la policía, la comisaría e incluso destrozaron el auto de uno de los agentes”, agregó la fuente.

Los atacantes pretendían la liberación de los aprehendidos, quienes finalmente fueron excarcelados un par de horas después. A todo esto, la Bonaerense dispersó a la muchedumbre disparando escopetazos con postas de goma.

No Ficción pudo saber que la justicia local abrió dos investigaciones: una vinculada a la actuación de la policía en el operativo, cuyas diligencias quedaron en manos de Gendarmería; y otra por atentado a la autoridad que apunta a los autores del ataque hacia la Bonaerense.

La respuesta política

Un día después de la represión policial, la intendenta Mariel Fernández mantuvo un encuentro con funcionarios locales y del Ministerio de Seguridad de la Provincia a quienes les transmitió su preocupación y solicitó la intervención de la seccional. La Provincia, entonces, separó a El Cheto Brítez de su cargo preventivamente y lo puso a disposición, al igual que al resto de los agentes de la comisaría, de la Auditoría General de Asuntos Internos.

“Quiero que se investigue y se esclarezca lo más pronto posible lo ocurrido en la Comisaría de Catonas. Solicité la intervención porque a un hecho tan grave, necesitamos una decisión política que responda a un cambio estructural. En Moreno no admitimos la violencia institucional”, puntualizó Fernández.

Por su parte, el Secretario de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la comuna, Nahuel Berguier, expresó: “A problemas estructurales y de muchos años se requieren soluciones de fondo. La medida que anuncia el Ministerio de la Provincia es una de un conjunto de acciones que llevaremos adelante de forma articulada en la zona para garantizar tranquilidad a la comunidad”.

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