Cinco miradas desde el oeste sobre el preocupante índice de pobreza en el conurbano

Cinco referentes que conocen el territorio opinan de la crisis social en el GBA. La cifras que dejó Macri y el impacto de la pandemia.

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En el conurbano bonaerense hay casi seis millones de pobres. Algunos prefieren centrar las responsabilidad de la situación en la pandemia, otros en las políticas del ex presidente Mauricio Macri, o del actual mandatario Alberto Fernández. Pero detrás de toda discusión política hay números claros: el 47,5% de la población total del Gran Buenos Aires (GBA) no llega a fin de mes, seis puntos más del promedio que tiene el país.

El drama viene hace años, se sabe. Las cifras disponibles, y confiables, del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) permiten observar que en el primer semestre del 2017 (SEM I 17), el nivel de pobreza en el GBA alcanzó el 32,6%. Desde entonces, hubo vaivenes: 31,9% (SEM I 18), 39,8% (SEM I 19) y 47,5% (SEM I 2020).

Por eso, en relación a la primera mitad de 2017, la recesión, inflación y pérdida de empleos durante el macrismo, sumado a la crisis del Covid-19, dejaron hoy un saldo alarmante. En los 24 partidos del GBA en tres años se sumaron 2 millones de nuevos pobres. ¿Pero cuándo se dio la mayor caída de los vecinos del conurbano en la pobreza?

Lo cierto es que el exponencial crecimiento de familias carenciadas en el GBA se dio durante la gestión de Macri desde el SEM I 18: en ese momento el conurbano tenía 3.843.746 pobres, y para el SEM I 19 ya había 4.864.475, lo que significa un aumento del 26.5%. Mientras que si analizamos las cifras vinculadas a la pandemia, el crecimiento de personas carenciadas en el GBA en el último año es de 20,8%, ya que en el SEM I 2020 el número de pobres pasó de los casi cinco millones a 5.877.658.

De esta forma, por primera vez en muchos años, se superó el mítico 40% de pobreza, como ocurrió en los años críticos 1989 y 2001. Por eso, en el contexto político, resultó llamativo que pocos intendentes se pronunciaran para manifestar su preocupación. No Ficción salió a buscar las opiniones de cinco referentes con experiencia en el territorio del conurbano.

«La pobreza se nota, pero también se nota la presencia del Estado»

El diputado nacional y referente de la Corriente Clasista y Combativa, Juan Carlos Alderete expresó a este medio: «Todos sabemos que la pobreza en los cuatro años de Macri, aunque escondieron cifras, había aumentado. Y la pandemia agravó la situación. Y en esto el Gobierno Nacional ha puesto recursos económicos donde el Estado estaba ausente. Son insuficientes, seguro, pero la indigencia ha bajado, no así la pobreza. Tenemos esperanzas de que vamos a continuar haciendo el esfuerzo para poner al país de pie con trabajo, la industria nacional, la Pyme y la economía popular. La pobreza se nota, pero también se nota la presencia del Estado».

«Decisiones totalitarias y extremistas no pueden causar otra cosa que daño»

El concejal de Cambiemos Juntos de La Matanza, Eduardo Lalo Creus manifestó: «La decisión política del Gobierno Nacional, Provincial y los intendentes, de que primero estaba la Salud, como si ese fuera un debate real, trajo como consecuencia la destrucción de la economía. Decisiones totalitarias y extremistas no pueden causar otra cosa que daño y es lo que estamos viendo. El presidente no mintió. Dijo que elegía la salud aunque la pobreza diera un salto. Hoy se escuchan iniciativas que hablan de políticas sociales para fomentar el empleo, como viviendas o el fomento del suelo urbano. Esas son las políticas que evitan que caiga la pobreza, no la de administrarla a través de la transferencias de ingresos sin poder transformar la realidad. Esas políticas son parches».

«Pagar la deuda nos lleva a la agudización de las cifras de pobreza»

Romina del Pla, diputada Nacional por el Frente de Izquierda y secretaria General de SUTEBA La Matanza, aseguró: «Es claro que el Gobierno desde que asumió defendió el repago de la deuda, en función de eso está orientada toda la política. El proyecto de presupuesto 2021 está al servicio de, mediante la licuación de salarios y jubilaciones, garantizar el conjunto del pago de la deuda. Es claro que ese derrotero nos lleva a la agudización de las cifras de pobreza. Necesitamos reforzar el sistema de salud, defender las paritarias, blanquear los trabajadores precarizados y un salario de 40 mil pesos para los que no tienen ingresos».

«Las cifras de la pobreza explicitan el fracaso de la dirigencia política»

El Secretario General del Movimiento Libres del Sur, Jorge Huevo Ceballos no ocultó su frustración: «Las cifras de la pobreza explicitan el fracaso de la dirigencia política de varias décadas. Y particularmente las cifras de la infancia es el hecho de mayor violencia que está sufriendo la sociedad. Ahora, también hay que decirle a los más jóvenes que este país no siempre fue igual. Los niveles de pobreza en esta dimensión comenzaron con el modelo que aplicó la Dictadura en 1976, de allí en adelante los gobiernos de corte neoliberal profundizaron esa situación. Es un modelo injusto y que genera esta desigualdades. Y hoy tenemos la vergüenza de que la pobreza pasó a ser hereditaria: el que nace pobre, será pobre de adulto».

«Los datos aún no reflejan en su magnitud el impacto de la pandemia»

Walter Martello, defensor del Pueblo Adjunto General de la Provincia de Buenos Aires, alertó: “La franja etaria de 0 a 14 años registra un nivel de pobreza de más del 56%. Que casi seis de cada diez chicos en nuestro país sea pobre debe ser un registro para desarrollar políticas qué avancen mucho más allá de un gobierno de turno, porque debemos saber que son datos que aún no reflejan en su magnitud el impacto de la pandemia. No puede estar fuera de la agenda esta situación en el desarrollo de acciones que seguramente nos va a llevar décadas para recomponer, pero que deben empezar a solidificarse de inmediato».

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