Barrios populares en alerta por obras frenadas y contaminación en la cuenca Matanza-Riachuelo

Denuncian un retroceso en las tareas de saneamiento. El viernes 12 se concentraron frente al Juzgado 2 de Morón. Reclaman que no se cierre la causa Mendoza, un fallo histórico en materia ambiental.

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La situación es crítica. Se estima que más de 6 millones de personas que viven en la cuenca Matanza Riachuelo, hoy están afectadas por la falta de tareas de saneamiento. Por ello, un grupo de vecinos y vecinas presentaron ante el juzgado 2 de Morón un petitorio para visibilizar la creciente contaminación. Denuncian que hay chicos con cromo y plomo en sangre. Padecen enfermedades respiratorias y neurológicas. No hay acceso a agua potable y las obras de integración sociourbana están frenadas. Desde el Juzgado local, argumentaron “trabas administrativas”.

“Estamos pidiendo que no se cierre la causa Mendoza porque todavía no se cumplió con la sentencia”, dice Eva Duarte, vecina del Barrio El Paredón de Villa Fiorito en la puerta del juzgado. Minutos antes, tomó el micrófono abierto y contó la realidad que viven en este barrio que está pegado a la curtiembre SADESA y la grasera Camilo Ferrón. El Paredón se fundó en el 2008 y, por ese entonces, eran 40 familias. Por la zona cruzaba el río Unamuno. “En el 2010, se tapó el río pero se dejó un zanjeo para que la empresa SADESA tire todos sus desechos”. El problema vino después porque las empresas levantaron el terreno y las viviendas empezaron a inundarse. Lo que circula es agua con cromo. “Suelen filtrar agua de los piletones y al no tener desagüe, queda el cromo en el suelo”. Desde el 2018 hay una causa judicial abierta por la contaminación con cromo y plomo que padecieron niños y niñas del lugar. Actualmente están en tratamiento con la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR).

La causa “Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/daños y perjuicios” tiene su origen en el 2004 cuando un grupo de trabajadores de Villa Inflamable denunciaron al Estado nacional, provincial, municipal y a 44 empresas por contaminación. En el 2008, la Corte Suprema de Justicia ratificó la sentencia. Se trató de un fallo histórico puesto que puso en discusión uno de los problemas ambientales más grandes del país.

Denuncian un retroceso en las tareas de saneamiento.

Entre otras cosas, el Tribunal Superior fijó para la ACUMAR la misión de mejorar la calidad de vida de la población de la Cuenca, recomponer el ambiente y prevenir daños ambientales. Una de las dificultades es que el organismo está funcionando con un presupuesto de 19 mil millones de pesos, el mismo que fue asignado en el 2023. Otro es que atraviesa un proceso de ajuste y achicamiento. A principios de mayo, hubo casi 50 despidos, por lo que hay preocupación también sobre la continuidad del saneamiento del Riachuelo.

Según cuenta Pamela respecto al barrio El Paredón, la única propuesta que surge ante la contaminación es la reubicación, cosa que a esta altura es imposible. “En el barrio tenemos un proceso de urbanización avanzado. Tenemos veredas, conexión eléctrica, agua potable y pagamos los servicios”, por ello “le estamos pidiendo a la justicia que nos haga voz y parte de cualquier discusión para poder elegir nuestro hábitat y calidad de vida. Fuimos a vivir ahí por necesidad pero fuimos mejorando el barrio con nuestras propias manos”.

En el Barrio Montecarlos de Esteban Echeverría se vive algo similar. Olga Dcoud es vecina de allí y cuenta que al costado del arroyo Medrano las viviendas se inundan. “Si se paralizan las obras de saneamiento vamos a tener una montaña de mugre que frena el fluir del agua”, eso y el desarrollo inmobiliario en las zonas aledañas que generan inundaciones en los barrios más humildes. Antes de vivir en el Barrio Montecarlos, Olga vivió en el Barrio 9 de Enero. Su hijo tiene 14 años y padece bradicardia y estenosis pulmonar. Dice que esas afecciones son resultado de la contaminación.

Reclaman que no se cierre la causa Mendoza, un fallo histórico en materia ambiental.

“Uno de los problemas que tuvimos recientemente fue la muerte de un chico de 15 años”, cuenta esta vez Johanna Mendoza del Barrio Esperanza de Lomas de Zamora. Desde hacía dos semanas el barrio estaba sin luz. “Edesur venía y no daba respuestas. Esta familia no tenía buena ventilación y por la contaminación que provocó el generador el chico murió”.

Alberto Lares, integrante de la coordinación de los barrios de la Cuenca, fue uno de los que ingresó con petitorio en mano al Juzgado para dejar asentada la preocupación de los vecinos. Fue también quien anunció la respuesta que les dieron y quien plantea que la debe continuar. Lares insiste en que no sólo es el saneamiento del Riachuelo. Sino también el desarrollo sociourbano y el acceso a servicios básicos como el agua y la luz. “El Sistema Agua Sur está paralizado. Eso alimentaba a los distritos de Loma de Zamora, Esteban Echeverría y otros lugares más. La paralización de esa obra lo que va a hacer es que tengamos en el futuro problemas con el agua potable”. Por Sistema Agua Sur se refiere a las obras de captación, producción, transporte y distribución de agua potable para abastecer a la zona sur del Gran Buenos Aires. Este megasistema beneficiará a 2.500.000 habitantes.

Para sumar, Alberto detalla que en la zona de la cuenca baja ya se ve un deterioro de la limpieza del Riachuelo. “Las cooperativas de limpieza de los márgenes quedaron casi desafectadas porque el programa Potenciar se dio prácticamente de baja. A las que quedan les recortaron el salario a la mitad. Lo que va a pasar es un lento abandono de las tareas de limpieza de márgenes”. La cuenta es fácil: otra vez un río contaminado.

Entre el 2016 y el 2022, la cantidad de barrios populares en Argentina creció de 4.416 a 5.687. Por ello, el viernes también se pidió por la incorporación al convenio marco de los nuevos asentamientos que surgieron en la cuenca post fallo de la Corte. “Nosotros hace siete años veníamos participando de las reuniones de gestión en el marco de la causa. Una vez un juez nos dijo que nuestro barrio no estaba incluido”, repasa otra vez Pamela sobre El Paredón. “Nosotros hicimos fuerza y luchamos. Por eso voy a dejar un consejo: todos esos barrios que no están dentro de la causa y tienen impactos ambientales en sus barrios. Súmense, investiguen dónde están las mesas de gestión, dónde se pueden acercar y pelearla desde ahí. Por más que te digan ‘no’, tenés que estar ahí”.

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