En medio de un panorama cada vez más complicado, el intendente de La Matanza y titular de la Federación Argentina de Municipios, Fernando Espinoza, reunió de urgencia a jefes comunales de todo el país en una videollamada.
Según trascendió, el encuentro sirvió para poner en común lo que está pasando en cada distrito. El diagnóstico fue claro y repetido: la situación es “crítica” y hoy la principal preocupación pasa por garantizar algo básico, como la comida.
Los intendentes coincidieron en que cada vez hay menos recursos. Por un lado, por los recortes del Gobierno nacional que encabeza Javier Milei. Por otro, porque en algunas provincias esos ajustes también bajan a los municipios, lo que complica todavía más el día a día de las comunas.
A esto se suma la caída en la recaudación local. En muchos distritos ya están teniendo que decidir qué servicios sostener y cuáles recortar. También hubo quejas por la baja de la coparticipación, la falta de obra pública y el deterioro de rutas, que —según plantean— se sienten cada vez más en el territorio.
Frente a este escenario, Espinoza propuso armar un documento con todos los reclamos y llevarlo personalmente al Ministerio de Economía. La idea es que el próximo 14 de abril, los intendentes que puedan viajar a Capital marchen para entregárselo al ministro Luis Caputo.
En la provincia de Buenos Aires, varios intendentes ya venían advirtiendo que están “contando las monedas” para llegar a fin de mes. Más allá de las diferencias entre los 135 municipios, hay un problema común: la plata que baja desde Nación es cada vez menos y eso termina impactando directo en las arcas locales.
Además, la caída de la actividad económica también pega fuerte en el Conurbano, especialmente en los distritos industriales de la zona oeste y sur, donde se siente la baja del consumo y la pérdida de empleo. En otras zonas, el campo ayuda a amortiguar el golpe, aunque la incertidumbre sigue siendo alta.
Puertas adentro, varios intendentes reconocen que la mayor preocupación pasa por poder pagar los sueldos en los próximos meses. Si bien nadie lo dice abiertamente, admiten que la situación es cada vez más ajustada. En ese sentido, esperan fondos provinciales que podrían ser clave para afrontar compromisos como el medio aguinaldo.
Desde la FAM también vienen alertando sobre este contexto. Señalan que los municipios son el primer mostrador del Estado y los que sostienen servicios esenciales como la salud, la limpieza, el transporte y la asistencia social. Pero advierten que sin recursos suficientes, se hace cada vez más difícil responder a las demandas de los vecinos.
En el Conurbano —y particularmente en la zona oeste— la preocupación ya se siente en la calle. Los municipios hacen cuentas todos los días para sostener lo básico, mientras crece la presión social en un contexto económico que no da respiro.






