El Concejo Deliberante de Morón suspendió la última sesión del año que debía analizar el Presupuesto 2026. La medida se adoptó, de acuerdo a un comunicado, «a raíz de la irrupción de un grupo organizado de trabajadores municipales que ingresó al recinto de manera violenta, empujando a trabajadores del HCD y provocando destrozos en las instalaciones y el material institucional, en el marco de un reclamo vinculado al pago de horas extras adeudadas por el Departamento Ejecutivo», a cargo del intendente Lucas Ghi.
El cuerpo expresó «su comprensión con la situación de los trabajadores municipales y con la legitimidad de sus reclamos laborales, que deben ser atendidos por los canales correspondientes» pero al mismo tiempo rechazó «de manera categórica cualquier forma de violencia o hecho que ponga en riesgo la integridad física de las personas y el normal funcionamiento de las instituciones democráticas«.
La sesión será nuevamente convocada en fecha y horario a informar oportunamente, una vez restablecidas las condiciones de seguridad necesarias, según informaron.
Se suspendió la sesión en el Concejo Deliberante de Morón por incidentes en el recinto pic.twitter.com/UaIvFgyisx
— Central De Noticias (@CtralDeNoticias) December 30, 2025
Por los hechos el ex jefe comunal Martín Sabbatella salió a cuestionar rápidamente el actual intendente Lucas Ghi: «Preocupa la profunda insensibilidad y la grave falta de gestión y planificación en Morón. Los trabajadores y trabajadoras que garantizan los servicios públicos no pueden ser prisioneros de la ineficiencia del gobierno local. A 30 de diciembre no se puede jugar con el trabajo. Es urgente que el intendente escuche, incorpore el diálogo como práctica cotidiana. Es urgente resolver los salarios y ordenar la gestión con un equipo serio que corrija el rumbo de nuestro gobierno», lanzó
En línea con Sabbatella, se expresó el concejal de Fuerza Patria, Diego Spina: “Una gestión con herramientas de planificación, con previsión del control de gastos con cuotas de compromiso y priorización de sus trabajadores y trabajadoras, que en definitiva son el motor de la prestación de los servicios públicos, no puede quedarse sin los recursos financieros para afrontar los salarios. Esto es una muestra más del deterioro de la gestión y su insensibilidad”.






