Aída Kemelmajer: «Este Código Civil mira para adelante y le pide a los jueces que hagan lo mismo»

En diálogo con No Ficción, la coautora de la modificación del Código Civil y Comercial realizó un balance a 10 años de su aplicación.

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Una de las meganormas más importantes del país es el Código Civil y Comercial. A 10 años de su última modificación, No Ficción Web hizo un balance de su aplicación junto a una de sus coautoras, la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci. “Este Código tiene una forma de interpretarlo, en la que no interesa qué pensábamos hace 11 o 12 años sobre un asunto, sino cuál es la finalidad que tiene la norma hoy que la tengo que aplicar”, resumió.

“Es un Código más abierto que le permite al juez adaptar lo que dice a la realidad actual. Este Código no mira para atrás, mira para adelante y le pide a los jueces que miren para adelante”, insistió la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, quien visitó la semana pasada la Universidad de Morón (UM), donde participó, junto a Marisa Herrera, directora de la Diplomatura en Actualización Jurisprudencial del Derecho Civil y Comercial de la UM, de un evento organizado por la Escuela Superior de Leyes de esa Casa de Estudios y la Asociación de Funcionarios y Magistrados del Departamento Judicial de Morón

“Estamos muy contentos de estar acá. Forma parte de una serie de jornadas, cursos, conferencias que estamos dando en todo el país, desde el norte hasta el sur, con motivo de los 10 años de vigencia del Código Civil y Comercial”, manifestó Kemelmajer de Carlucci, quien añadió: “Estoy muy feliz de estar en Morón haciendo un balance general. Para nosotros es muy importante escuchar a los que son los destinatarios del Código Civil y Comercial para ver si efectivamente esta labor en la que se trabajó hace más de 10 años le sirve o no le sirve a la gente. La manera de saberlo es acercarse a las universidades, a los colegios de abogados, a las asociaciones magistrados, que son los que tienen que aplicar las normas”. 

– En estos 10 años cambiaron muchas cosas…

Son 10 años en los que han pasado muchas cosas. Desde una pandemia, hasta un avance extraordinario, quizás desmesurado, de la tecnología. No son 10 años cualquiera. Hubo grandes cambios en la sociedad. Por lo tanto, las normas se pensaron hace 15, cuando empezamos a trabajar en el 2011. Nadie pretende que este Código permanezca inmutable, sin modificaciones posibles. Pero entendemos que hasta el momento el Código está respondiendo aún frente a estos grandes cambios. Los principios generales le han servido a los jueces para resolver las causas. 

– ¿Por ejemplo?

Antes, usted tenía un problema de una persona a la que injuriaba. Era una ofensa que usted le hacía a una persona individualmente. Ahora, esas ofensas puestas en la red, se multiplican de una manera extraordinaria. Entonces, no es lo mismo aquella ofensa dicha en forma individual que hoy puesta en las redes. El Código Civil y Comercial contiene principios que se aplican tanto a esta ofensa individual, como a la que usted vierte en las redes. Utiliza un lenguaje que puede comprender a todos.

– ¿Cómo cree que los jueces y abogados están aplicando el Código? 

Este Código tuvo por parte de los jueces, especialmente los del interior del país, una gran receptividad. Sin este esfuerzo que hicieron hubiese sido muy difícil. Por ejemplo, este Código terminó con lo que se llamaba el divorcio contencioso. ¿Eso qué quiere decir? Que cuando yo iniciaba un juicio tenía que decir por qué me quería divorciar. El otro era el culpable y ahí se iniciaban todos los problemas. Este Código dice que esos problemas no se le plantean al juez, para eso vaya al psiquiatra. Al juez usted le va con los problemas que le puede generar el divorcio, los efectos, quien pasa los alimentos, quien se queda a vivir en la casa, cómo se dividen los bienes. Eso es lo que vamos a discutir. Antes del 2015, implicaba un juicio de divorcio larguísimo, cuando la gente no estaba de acuerdo en divorciarse y los que más sufrían eran los hijos. Eso fue un avance muy grande.

– La IA vino para quedarse. ¿Está contemplada en el Código?

No se le puede cerrar los ojos a la Inteligencia Artificial. Lo que sucede es que hay que tener cuidado. En los Tribunales los abogados vienen planteando que utilizan la IA para citar sentencias anteriores. Antes abríamos los libros o consultábamos en las páginas de internet, pero se trataba de datos ciertos. Ahora la IA le larga datos que no son reales. La IA todavía tiene lo que algunos llaman alucinaciones. Entonces le trae datos que no son certeros. Ya tenemos en el país, igual que en los Estados Unidos o en España, abogados que han sido sancionados por los jueces por citar sentencias que no existen. La IA puede ser un gran instrumento, pero hay que saber usarlo, como todos los instrumentos, y no confiar en que es infalible.

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