Policías Federales de la División Delitos Contra la Salud Pública detuvieron en Gregorio de Laferrere y luego en González Catán a dos hombres, padre e hijo, acusados de abusar sexualmente de una menor de edad miembro de su familia. El caso es un claro ejemplo de cómo suceden este tipo de delitos, que se dan principalmente en el entorno cercano a la víctima.
Es que la causa tuvo su origen cuando la mujer, al cumplir la mayoría de edad, radicó una denuncia penal en la que aseguró haber sido ultrajada durante su infancia por quien en aquel entonces era su padrastro. Los hechos ocurrieron en la vivienda familiar ubicada en la localidad Bonaerense de Gregorio de Laferrere, entre el 2010 y 2012 y en momentos en que la damnificada tenía 5 y 6 años.
Según el testimonio aportado por la Policía Federal, los abusos sucedieron mientras la menor quedaba bajo custodia del sujeto, el cual valiéndose de reiteradas amenazas de muerte conseguía permanecer impune y evitar cualquier acusación en su contra, obligándola de esa manera a mantenerse en silencio.
Pero la historia es peor. En los años 2016 y 2017, y en el marco de una mudanza familiar hacia otro domicilio situado en la localidad de La Tablada, la denunciante relató que resultó nuevamente abusada, esta vez por el hijo del agresor.
A finales de enero este este año, y una vez realizada la respectiva denuncia, la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Especializada en Violencia Familiar y de Género y Delitos Contra la Integridad Sexual N°1 del Departamento Judicial La Matanza, a cargo de la Dra. Pamela Piatelli, convocó a la mencionada División de la PFA con el objetivo de localizar y posteriormente aprehender a los individuos.
Fue así que por medio de diversas tareas de campo e inteligencia, los agentes federales identificaron el paradero de los buscados. Con el aval del Juzgado de Garantías N°3 de La Matanza, a cargo del Dr. Rubén Norberto Ochipinti, los uniformados lograron sus detenciones, ambas sobre la vía pública, en las calles García Merou (Gregorio de Laferrere) y Riglos (González Catán) respectivamente.
Los detenidos, mayores de edad, quedaron a disposición del magistrado por el delito de “Abuso sexual gravemente ultrajante por haber sido cometido contra un menor de 18 años, aprovechando la situación de convivencia y por haber sido cometido por el encargado de la guardia, en concurso ideal con corrupción de menor agravada”.






