Los trabajadores despedidos de Medamax, un mayorista de artículos de limpieza ubicado en Gregorio de Laferrere, estuvieron cerca de llegar a un acuerdo con la empresa tras casi dos meses de medidas de fuerza en el ingreso del lugar. Según señalaron, solo faltaban ultimar algunos detalles, como los porcentajes, para cerrar el acuerdo.
Cristian, uno de los trabajadores despedidos, informó a El1 que la empresa les envió una propuesta a la cual respondieron con una contraoferta. Según sus declaraciones, la propuesta fue aceptada de palabra, pero aún faltaba acordar algunos detalles específicos.
La propuesta incluía el pago del 50 por ciento de la indemnización en el transcurso de una semana y el restante 50 por ciento en cuatro cuotas. Inicialmente, la compañía ofrecía pagar solamente la mitad de las indemnizaciones, lo que generó discordancia entre las partes.
Cristian también mencionó que no levantarían el acampe hasta que se depositara la primera mitad de la indemnización prometida. Además, esperaban la intervención del Ministerio de Trabajo para que el acuerdo se cerrara lo más pronto posible.
El conflicto comenzó en mayo, cuando la empresa pagó el sueldo fuera de término y no abonó el aguinaldo a pesar de los reclamos. Esta sucursal, ubicada en La Matanza, es una de las más grandes e importantes, y el despido afectó a 70 familias, muchas de las cuales contaban con 20 años de antigüedad.
Patricio González, otro representante gremial, señaló que la intención de la empresa era despedir a los trabajadores con antigüedad para poder precarizar el empleo. Además, mencionó que había rumores sobre la venta de la sucursal, lo cual consideraba una acción premeditada.
La empresa, a través de una carta documento enviada a los empleados despedidos, alegó que la decisión de prescindir de sus servicios se debía a la disminución de trabajo que afectaba a la compañía y que ocasionaba el cierre de la sucursal. Argumentaron que la falta de trabajo no era imputable a la empresa y que esto impedía la continuidad de los servicios conforme al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).
Por su parte, el Sindicato de Empleados de Comercio de la Zona Oeste (SEOCA) intimó a la empresa a abonar la liquidación final e indemnización legal conforme al artículo 245 de la LCT. El sindicato rechazó los despidos por considerarlos falaces, temerarios, maliciosos e improcedentes, y alegó que no se cumplió con los requisitos previstos en las normas vigentes, como el Procedimiento Preventivo de Crisis.






