Ritondo informó a la familia de Diego Cagliero que separó a cuatro policías involucrados en el asesinato

Así se desprende de un encuentro que mantuvo la familia de la víctima con Ritondo y Valenzuela. Además, No Ficción accedió a las declaraciones indagatorias de dos amigos del músico.

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Mientras avanza, a paso lento, la investigación sobre los policías que mataron a Diego Cagliero, su familia se reunió hoy martes 29 con el ministro de Seguridad Cristian Ritondo y el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, uno de los funcionarios que robusteció la versión de la Bonaerense que pretendía tergiversar y encubrir los hechos. El funcionario de María Eugenia Vidal adelantó que había separado a cuatro policías relacionados con el caso.

“El encuentro fue cordial y ambos funcionarios se mostraron muy dispuestos. En un principio Valenzuela como que pidió una especie de disculpas por el exabrupto del tuit y Ritondo les aseguró que cuatro policías habían sido separados preventivamente de la fuerza. Desde la fiscalía no tenían ese dato, pero esperemos que sea así”, confió una fuente allegada al músico de 30 años oriundo de Martín Coronado, asesinado por la Bonaerense el domingo 19 de mayo poco después del mediodía.

No Ficción pudo saber que los agentes bajo la lupa de la cartera que conduce Ritondo son los subayudantes Gonzalo Martin Juárez y Julián Juncal Roberto, el subinspector Sergio Darío Montenegro y el oficial Rodrigo Cesar Exequiel Canstatt.

La reunión entre la familia, Ritondo y Valenzuela se llevó adelante unos días después de que la docente Adriana García, madre de Diego, se expresara en duros términos respecto a los dos funcionarios: “Ya pasó una semana desde que mataron a mi hijo. El intendente Diego Valenzuela me llamó anteayer para solidarizarse luego de haber dicho muchísimas mentiras: fue él quien difundió que mi hijo estaba en un grupo comando armado, cuando no existió ningún robo y en la camioneta no encontraron ni dinero ni la mercadería robada”, escribió la mujer en sus redes sociales.

“Pero la versión que hizo correr la Bonaerense fue esa y muchos medios la tomaron como verídica. Mientras tanto, María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo siguen sin dar respuesta. No hay otra explicación: ¡son cobardes! Los denuncio sin importar que arriesgo mi trabajo como empleada del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Lo grito desde el dolor de una madre que perdió a su hijo y desea que a nadie más le pase”, continuó la docente.

La madre del joven que estaba a cuatro meses de ser padre, denunció que “este crimen ocurrió dos días antes que el de los cuatro chicos en San Miguel del Monte. Ninguno fue ejecutado de manera casual por la Bonaerense. Todo lo contrario. Por eso, no sé si llamar persona a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich porque ella habilitó la muerte de Diego y la de esos jóvenes, como tantas otras. Para este gobierno somos sólo números y mi hijo fue un número más. Anteanoche llamaron a mi hija mayor desde la comisaría donde habíamos estado reclamando a la tarde amenazándola de que tenían su número de teléfono y la dirección de donde vive”.

Los avances de la investigación

Mientras tanto, los amigos y familiares de Diego esperan con expectativas los resultados de las pericias y el avance de la investigación a cargo de la UFI 5 de San Martín. El audio al 911 que convocó a la policía en esa trágica tarde aún no se conoce y podría ser clave para entender la feroz actitud de la fuerza.

“Por ahora está claro que los únicos que dispararon fueron los policías. La camioneta recibió 11 impactos. No se registraron otros disparos ni en los patrulleros ni en ningún sector del recorrido que hizo la camioneta”, explicó a No Ficción el abogado Fernando Sicilia, allegado de la familia, que asiste a los deudos de la víctima.

Sicilia confirmó que todos los amigos de Cagliero ya recuperaron la libertad, aunque siguen vinculados a la causa procesados por los delitos de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil compartida. Se busca establecer, además, si una pistola de aire comprimido y un revólver que la policía secuestró de la camioneta pertenecen a alguno de los imputados o si fueron plantados por la Bonaerense.

La estrategia de la defensa es que los amigos de Cagliero declaren como testigos en un futuro próximo. Por el momento, los investigadores cuentan con sus indagatorias como imputados. “Sobre avenida Márquez, antes de llegar a la esquina de Campo de Mayo se me cruzó una camioneta de la policía bonaerense a todo lo que da, me encerró de costado y yo aceleré del susto”, dijo el conductor de la camioneta, empleado de AySA desde hace más de dos años, en la UFI 5.

“Cuando aceleré me empezaron a efectuar un montón de disparos”, continuó el muchacho, cuya identidad este medio mantendrá en reserva. Después de escuchar los gritos de sus amigos, a los 30 metros, el conductor detuvo la marcha. “En ningún momento tuvimos un arma de fuego en el auto. No amenazamos a nadie por la ventana. Simplemente seguí derecho porque me asusté de la situación, estaban los policías muy alterados”, insistió.

“No somos delincuentes ni mafiosos”, aclaró el conductor, quien no llegó a ingresar al supermercado Día% de Perón al 7300, de la localidad de Martín Coronado, partido de Tres de Febrero, donde se originó todo el hecho.

En un principio, la Bonaerense y el intendente Valenzuela impusieron la idea de que un grupo comando de delincuentes había asaltado, con gran sincronización e información previa, el supermercado Día%. La hipótesis oficial fue replicada por muchos medios de comunicación que describían que los supuestos malvivientes se manejaban en una camioneta de AySA robada y contaban con el dato de una cuantiosa recaudación que había en el comercio. De acuerdo a esta versión, en la huida, los sospechosos abrieron fuego y fue correspondido.

Cagliero cayó muerto de un balazo en el pecho a metros de la comisaría 5ta de Tres de Febrero, sobre la avenida Márquez al 1400, luego de que el conductor de la camioneta en la que iba con sus amigos intentara infructuosamente escapar de un desmedido operativo.

Otro de los imputados, indicó en su indagatoria que el ataque policial se produjo unos 40 minutos después del episodio en el supermercado. “No nos resistimos ni nada, nos asustamos. El conductor aceleró y ahí empezó la balacera. No teníamos pistolas ni nada. Quiero dejar en claro que las armas no eran de nosotros. Somos todos chicos que nos conocemos hace más de 10 años y ninguno estuvo preso”, expresó.

Poco después de que trascendiera el hecho, la familia de la víctima descartó que se hubiera tratado de un robo y con el correr de las horas se revirtió la versión que la Bonaerense había sembrado, ya que se pudo reconstruir que ese domingo al mediodía los 8 jóvenes que venían de un velorio de otro amigo, habían entrado al supermercado y quisieron irse con parte de la mercadería escondida entre sus ropas. Hubo una fuerte discusión con los empleados, devolvieron parte de las cosas y se fueron.

Tanto la defensa como los investigadores esperan conocer pronto el audio al 911. Es que apenas se informó del asesinato de Cagliero, la agencia de noticias del Estado, Télam, por caso, sostuvo que el personal de seguridad del negocio había asegurado que uno de los chicos les advirtió: “ojo que te pego un tiro”. Entonces, no se descarta que los agentes hayan ido detrás de los sospechosos pensando que estaban armados. Lo cierto es que a esta altura no hay evidencias de que los jóvenes hayan disparado.

“Puede que alguno de los agentes haya disparado a las ruedas y automáticamente, los compañeros atacaron a la camioneta. Eso lo sabremos con las grabaciones de las modulaciones de los diálogos que mantuvieron entre ellos. Pero las pericias vienen muy lentas”, señaló Sicilia.

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