Tras varios días de conflicto, Ternium-Siderar, la planta de acero ubicada en Haedo, dio marcha atrás con la decisión de desvincular a dos operarios que tenían más de 20 años de antigüedad en la empresa.
Un acampe frente a la fábrica, seis días de paro y una caravana por el distrito, fueron las medidas que tomaron los trabajadores para denunciar los despidos, reclamo que fue apoyado por la Unión Obrera Metalúrgica Seccional Morón.
Sergio Souto, secretario General de la CGT y la UOM de Morón, señaló a No Ficción, que luego de reunirse en varias oportunidades con los representantes de la compañía, acordaron que la empresa reincorpore a dos de los tres empleados que habían sido cesanteados.

“El tercer compañero decidió abocarse a la indemnización y retirarse, era algo que ya tenía previsto. Pero, afortunadamente, pudimos lograr que el resto recupere sus puestos de trabajo”, precisó.
Tras enterarse de la noticia, los trabajadores se reunieron en el acampe, donde llevaron a cabo una última asamblea en la que reflexionaron sobre su triunfo y decidieron retomar la actividad. “Desde la tarde de ayer, la planta funciona con total normalidad”, confirmó Souto.






