Mónica Cuñarro, la fiscal que investiga la denuncia al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, por presunto abuso sexual, pidió este martes el sobreseimiento del mandatario municipal por falta de pruebas. Es la segunda vez que el órgano judicial solicita el sobreseimiento, la vez anterior había sido requerido por el fiscal Leonel Gómez Barbellá.
Con este dictamen de la Fiscalía, Espinoza se encuentra cada vez más cerca del sobreseimiento en la causa por presunto abuso sexual que inició una ex trabajadora del municipio, Melody Rakauskas, quien dijo ser contratada por el intendente como «secretaria privada».
La posición de la representante del Ministerio Público fue hecha en respuesta al pedido que le hizo el juez de la causa, Fernando Caunedo, tras una presentación de la querella para que se eleve el proceso a juicio oral.
Según argumentó Cuñarro, «no se cuenta en autos con elementos de prueba que respalden la imputación, más allá de los dichos de la denunciante«. Según la investigación de la fiscal, «se adolece de elementos o indicios suficientes que añadan fortaleza al testimonio de la damnificada y no permiten conformar un grado de certeza suficiente para tener por acreditada la materialidad de los hechos denunciados y avanzar, en base a la responsabilidad que corresponda atribuir al evaluado, hacia la siguiente etapa del proceso”.
En la solicitud de sobreseimiento se planteó que existen falta de pruebas materiales, dado que no se pudo acreditar con evidencia objetiva la presencia de Espinoza en el domicilio de la víctima en la fecha denunciada ni su incumplimiento de la orden de restricción.
Además, se indicó que “la denunciante, pese habérsele recibido declaración testimonial en dos oportunidades, nunca relató los hechos. No obstante, ello se cuenta con su declaración brindada ante la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Nro. 10, y copia del acta labrada en la Oficina de Violencia Doméstica, la cual se negó a firmar”.
Por otra parte, la fiscalía dio cuenta de las contradicciones de la denunciante, ya que «si bien es esperable o comprensible cierto nivel de imprecisión en el relato de un hecho traumático como el que aquí se ventila, lo cierto es que no puede pasarse por alto que las diferencias entre versiones versan sobre detalles significativos«. La mujer «jamás pudo identificar ni siquiera de manera aproximada las fechas en las que habría concurrido el imputado a su domicilio, salvo la que habría ocurrido el hecho y del cual no se ha podido obtener ninguna grabación».
Por otra parte, según Infobae, el informe hace referencia al comportamiento de la víctima, sobre quien se detectaron antecedentes de denuncias previas contra otras personas, además de un patrón de conductas que sugieren intentos de obtener beneficios económicos a través de reclamos judiciales.
Sin embargo, el destino de Espinoza no está resuelto, ya que la querella de Rakauskas pidió la elevación a juicio de la causa, por lo que el juez que interviene deberá resolver si lo procesa o hace lugar al planteo de la fiscal.
La denuncia contra Espinoza
La denuncia contra Espinoza fue presentada en 2021 por Rakauskas, quien lo acusó de haber abusado de ella en su casa, durante una reunión que mantuvieron después del horario laboral.
En julio del 2024, la Cámara del Crimen confirmó el procesamiento del intendente por abuso sexual y desobediencia a una orden judicial, lo que deja la causa lista para avanzar a juicio.
El cargo de desobediencia se debe a que, a pesar de contar con una restricción de acercamiento, Espinoza habría contactado a Rakauskas por teléfono para pedirle que retirara la denuncia.
Desde entonces, el funcionario cuestionó públicamente a su exsecretaria, y aseguró que Melody no quiso entregar su teléfono y computadora para ser peritados porque calificó la denuncia como “falsa” y parte de un supuesto “espionaje” en su contra.






