Paro y reforma laboral: los alarmantes números de conflictividad en la provincia de Buenos Aires

En lo que va el mandato de Javier Milei los conflictos laborales se multiplicaron en territorio bonaerense. Despidos, suspensiones y cierres.

por
por

La provincia de Buenos Aires se consolidó como el principal epicentro de la conflictividad laboral en los primeros dos años de gestión de Javier Milei. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el territorio bonaerense concentró el 25,8% de los 717 conflictos relevados entre enero de 2024 y comienzos de febrero de 2026, en un escenario marcado por despidos, suspensiones y cierres que golpean especialmente al entramado industrial.

El estudio, titulado “Conflictividad laboral a 2 años del gobierno de Milei”, sistematiza casos de despidos, clausuras, crisis empresarias, quiebras, ventas de unidades productivas y retiros voluntarios, a partir del monitoreo de medios de comunicación y fuentes sindicales. El recorte temporal abarca desde el inicio de 2024 hasta los primeros días de febrero de 2026.

Un salto tras las legislativas

Uno de los datos más relevantes es el incremento registrado después de las elecciones legislativas del 26 de octubre de 2025. Hasta septiembre de ese año se habían contabilizado 507 conflictos, con un promedio mensual de 24 casos. Sin embargo, entre los comicios y febrero de 2026 se sumaron otros 210, lo que elevó el promedio a 42 por mes. Para CEPA, lejos de moderarse, la conflictividad se intensificó tras el proceso electoral.

La industria, en el centro del conflicto

Del total de situaciones relevadas en el país, el 62,1% corresponde al sector industrial. Bastante más atrás aparecen servicios (16,9%), sector primario (9,5%), comercio (8,2%) y construcción (3,3%). Dentro del universo industrial, los rubros más afectados fueron el textil, alimentos, metalurgia y siderurgia, en un contexto atravesado por apertura de importaciones, caída del consumo interno y redefinición del rol estatal.

En cuanto al tipo de conflicto, los despidos explican casi dos tercios de los casos (63,6%). Les siguen los cierres (12,3%), suspensiones (10%) y crisis empresarias (7,8%), además de situaciones de riesgo de cierre, quiebras y ventas.

El informe también recuerda que entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 272.607 puestos de trabajo registrados, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en un marco de ajuste fiscal y retracción de la actividad.

Pymes y capital nacional, los más afectados

El 39,1% de los conflictos impactó en pymes, seguidas por conglomerados extranjeros (27,3%), grandes empresas (18,3%), grupos económicos (11,9%) y compañías estatales (3,5%). En siete de cada diez casos se trató de firmas de capital nacional.

Tras octubre de 2025, la tendencia se mantuvo: casi el 40% de los nuevos conflictos ocurrió en pymes y el 69% de las empresas involucradas eran de capital argentino.

Buenos Aires, a la cabeza del mapa nacional

En la distribución geográfica acumulada, la región centro concentró el 48% de los conflictos. Detrás de Buenos Aires aparecen Santa Fe (10,5%), Córdoba (6%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (5,7%) y Entre Ríos (3,3%).

Luego de las elecciones legislativas, Buenos Aires volvió a ocupar el primer lugar, con el 17,6% de los casos registrados en ese tramo. El relevamiento detectó conflictos en las 24 jurisdicciones del país.

En territorio bonaerense, los casos se concentran en ramas como la textil, metalúrgica, alimenticia y electrónica, con impacto directo en plantas del conurbano y el interior provincial.

Casos testigo

En la industria electrónica y de electrodomésticos, Newsan aplicó despidos y suspensiones en sus plantas de Monte Chingolo (Lanús) y Avellaneda: 45 trabajadores fueron desvinculados y otros 70 permanecen suspendidos, algunos con reducción de jornada y salario.

En el sector automotriz, General Motors redujo a la mitad su plantel en la planta de Alvear, Santa Fe, en menos de dos años, combinando despidos y retiros voluntarios. Para 2026 confirmó un esquema de producción intermitente, con una semana de suspensión por mes.

En siderurgia, Acindar —controlada por ArcelorMittal— acumuló sucesivas tandas de suspensiones y despidos entre 2024 y 2025, con miles de trabajadores afectados por paradas temporales.

La industria textil, que representa el 23,6% de los conflictos industriales, figura entre las más castigadas, con cierres y despidos en distintas provincias. En alimentos, en tanto, se contabilizaron 82 conflictos vinculados a empresas lácteas, avícolas y yerbateras, con paralización de plantas y reclamos salariales.

Un escenario de tensión persistente

A dos años de iniciada la gestión libertaria, el informe de CEPA sostiene que la conflictividad laboral se mantiene elevada y mostró una tendencia ascendente tras las legislativas de 2025. Con predominio de despidos y cierres industriales, y con la provincia de Buenos Aires como principal foco, el mapa laboral exhibe una tensión extendida en todo el país.

De acuerdo con el estudio, la evolución de los próximos meses dependerá de la dinámica del consumo interno, la política comercial y el rumbo macroeconómico general. Por ahora, los datos indican que los conflictos no sólo persisten, sino que se intensificaron en el tramo final del segundo año de gobierno.

En esta nota se habla de: