Las diferencias en el peronismo de Morón, Hurlingham e Ituzaingó al rojo vivo: ¿Hay ruptura?

En el denominado Gran Morón, los intendentes tienen la lapicera, aunque no podrán evitar que sectores díscolos vayan por fuera de Fuerza Patria.

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A horas del cierre de las listas de legisladores bonaerenses y concejales para las próximas elecciones del 7 de septiembre, se profundizan las diferencias y negociaciones en los tres distritos (Morón, Hurlingham e Ituzaingó) que conformaban el denominado Gran Morón. En las tres jurisdicciones, los intendentes ordenarán las nóminas de Fuerza Patria, donde confluyen el Frente Renovador, el kirchnerismo y el Movimiento Derecho al Futuro. Sin embargo, no podrán evitar que ciertas voces disonantes se escindan hacia otros armados.

En los tres partidos, que forman parte de la Primera Sección Electoral, afloran algunas internas que son de larga data, aunque hay otras más recientes. El escenario presenta enfrentamientos concretos. En Morón, el intendente Lucas Ghi continúa con una posición inflexible frente al titular del Partido Nuevo Encuentro, el kirchnerista Martin Sabbatella. En Hurlingham, se reavivó la ruptura entre el ex jefe comunal, Juan Horacio «Juanchi» Zabaleta, y el actual intendente Damián Selci, hombre de La Cámpora. Por otro lado, en Ituzaingó, tras haber conseguido su propio partido, Natalia Peluso busca ser una alternativa al PJ local que comanda la familia Descalzo desde mediados de la década del ’90. 

La pelea en Morón

Como se sabe, hace unos meses Lucas Ghi se abroqueló y con el apoyo de sectores políticos afines como el PJ, movimientos sociales y diferentes gremios, se plantó ante un Sabbatella que condicionaba su gestión. Con el correr de los días, el jefe comunal apartó a varios funcionarios del Ejecutivo que respondían a quien fuera su mentor político. Las diferencias entre ambos espacios incluyó acusaciones públicas cruzadas y hasta escabrosas denuncias penales.

La grieta entre el sabbatelismo y el luquismo parece estar lejos de cerrarse. Por orden del gobernador Axel Kicillof, los intendentes tienen que darlo todo en estas elecciones. Y eso incluye desde tener la lapicera y la última palabra, hasta encabezar las listas. No Ficción pudo saber que Sabbatella, que lanzó un operativo clamor en el distrito a través de columneros y carteles en la vía pública que anunciaban su «vuelta», no está dispuesto a negociar el primer lugar de la lista de concejales.

Las fuentes señalaron que el sector que comanda Ghi le ofreció a Nuevo Encuentro el segundo o cuarto lugar, que debería ser para una mujer, o bien el tercer espacio para el propio Sabbatella. Según los voceros, al cierre de esta nota las huestes del ex titular del AFSCA y ACUMAR, sondeaban a otros movimientos y partidos políticos para conformar una alianza que le plante pelea a la nómina que podría encabezar el propio Ghi.

En Hurligham, no hay retorno

En Hurlingham hay un panorama más definido. Con la confirmación del apoyo de la lista oficial del peronismo Fuerza Patria, el intendente Selci se enfrentaría con el ex intendente Juanchi Zabaleta quien acudió al frente Somos Buenos Aires, una alianza conformada por sectores del radicalismo, el peronismo e independientes. Este espacio, lanzado por el intendente de Tigre, Julio Zamora, busca confluir y hacerse fuerte sobre todo en el interior de la Provincia.

Hace unos días, Selci y Zabaleta no escatimaron reproches a través de las redes sociales. El dirigente de La Cámpora acusó a su antecesor de ser «funcional a Milei y Macri» por lo que consideró que «se disfraza de asistente de la motosierra». Por si fuera poco, acusó al ex ministro de Alberto Fernández de haber dejado «fundida» la ciudad. Sin hacerse cargo del rojo en el que dejó sumida a la comuna, Juanchi, retrucó: “Damián, tu gestión es un desastre. Lo dicen todos los vecinos, y por eso me piden que vuelva”.

Peluso busca su revancha

En las elecciones de 2023, Natalia Peluso, referente disidente del peronismo histórico comandado por el Clan Descalzo, intentó ir a internas con su espacio Enamorate Ituzaingó. Sin embargo, la dirigente se topó con la influencia del exintendente Alberto Descalzo, y se le negó la posibilidad de competir en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), una instancia electoral que no corre para estas elecciones.

Las fuentes señalaron que ahora el escenario es diferente. Peluso no sólo acumuló más reconocimiento de los vecinos y vecinas, sino que le otorgaron oficialmente su partido. Aunque Fuerza Patria pretende la unidad en este distrito, Peluso pareciera haber tomado la decisión de ir con su partido vecinal y conformarse así como una alternativa peronista en el distrito que desde 1995 está en manos de la familia Descalzo

¿Suma o resta?

Con más de 580 mil votantes, el Gran Morón aporta un nutrido número de electores a la Primera Sección Electoral, considerada clave para cualquier contienda electoral bonaerense que se precie. En este territorio, desde Fuerza Patria, los oficialismos buscan sumar apoyo y respaldar al gobernador que se posiciona como blanco predilecto de Javier Milei y sus armadores políticos que consideran que el suelo bonaerense es «la madre de todas las batallas». Habrá que ver si estas diferencias (insalvables) aportarán o restarán en ese propósito.

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