Eduardo «Lalo» Creus: «La estabilidad política que el gobierno necesita se la va a dar la gente con el voto»

El funcionario del ministerio de Seguridad Nacional que conduce Patricia Bullrich reconoció tras la derrota electoral que "el error fue haber anticipado un plebiscito nacional que era planteado para octubre".

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Eduardo Lalo Creus, el director de Seguridad Municipal del ministerio de Seguridad Nacional, analizó junto a No Ficción los resultados de las elecciones en la Provincia de Buenos Aires. El dirigente social y político de La Matanza, que responde a la ministra Patricia Bullrich, se mostró optimista de cara a octubre y pidió que La Libertad Avanza postergue las internas que afloraron en su seno.  

“Me siento privilegiado de poder estar compartiendo esta trinchera por la libertad junto a Patricia, que tiene un rol importantísimo en un gobierno que se propuso dos metas: bajar la inflación y mejorar la seguridad. En ambas, el gobierno mostró eficacia”, sentenció el referente de Alternativa Vecinal, subrayando el papel que Bullrich tendrá en el Senado para “desarticular los intentos de golpismo que surgen allí, donde al presidente le activan minas explosivas todo el tiempo”. 

– ¿Cuál es su balance de la reciente derrota electoral?

Tuvimos una elección totalmente novedosa, nunca había existido una la elección provincial separada de la nacional, y a la vez ocho elecciones. Siempre se había votado con las secciones incluidas dentro de la lista sábana. Ese escenario atípico, en un contexto de una ola nacional de abstencionismo, donde casi un 40% y hasta un 50% no participó en ninguna elección provincial, fue una mezcla que claramente no vimos el impacto que tenía en nuestro propio electorado. Ni vimos el impacto que generaba una elección local, provincial, en el interés del intendente y su capacidad de despliegue territorial, de sus aparatos. Los intendentes se jugaron el todo por el todo, cada uno en su sección, por eso vimos resultados dispares: en algunos lugares se fortaleció un sector del oficialismo de Axel Kicillof, en otro del peronismo, en otros algún intendente del PRO y en algunos lugares La Libertad Avanza. 

– ¿Fue un acierto el desdoblamiento para Kicillof?

El acierto del gobierno de Kicillof fue haber desdoblado las elecciones confiados en un núcleo duro consolidado de electores, una cantidad importante que ronda alrededor del 30% de gente que, pase lo que pase, va a votarlos. Es un voto consolidado más allá de sus internas y sus disputas. En la dispersión del voto antikirchnerista y en el abstencionismo estuvo una expresión mayoritaria del voto antikirchnerista. O sea, somos mayoría, pero si no vamos a votar, y además los que vamos, lo hacemos divididos en distintas opciones, se consolida el oficialismo. 

– Entonces, ¿siguen siendo mayoría?

Se mantiene un voto, una alerta anticasta y la misma reacción que trajo al presidente Milei como un tsunami en el 2023. Lejos de ver un voto castigo al gobierno, veo una señal de que la gente sigue rechazando al sistema de representación y a la herramienta de la democracia que son las elecciones. No creo que los que no hayan ido a votar lo hicieron en rechazo al gobierno. En un escenario de complicación económica heredada y en el cual todavía no se logra bajar de la macro a la micro las transformaciones económicas propuestas por el gobierno, por supuesto hay un desgaste de la gente que viene soportando este camino dificilísimo que el presidente ha sincerado desde el primer día. No creo que el resultado responda a que la gente dejó de votar al gobierno y se volcó a votar al kirchnerismo. 

– Es optimista…

Esta elección fue el nacimiento oficial de un nuevo partido en el sistema político argentino que es La Libertad Avanza que en la elección de 2023 llegó fruto de una cantidad de sellos partidarios, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, sin un partido nacional y sin un partido unificado. La Libertad Avanza ha crecido y ha consolidado en esta elección un partido propio, que hoy tiene una cantidad muy grande de diputados y de concejales, y que si no estuviéramos hablando de la sorpresa en el resultado, estaríamos hablando del emerger de un nuevo partido político que ha tomado el liderazgo del no kirchnerismo, del no peronismo. Los partidos políticos trascienden el calendario electoral. 

– Uno de los análisis posibles de quienes no fueron a votar es que pertenecen al sector más republicano de la alianza de gobierno y a los más vulnerables. ¿Coincide?

Creo que La Libertad Avanza logró consolidar la gran mayoría del voto antikinerista duro. El abstencionismo para mí no es ese sector pro, macrista, republicanista, enojado con las formas o algún aspecto de la institucionalidad del presidente. Ese votante se hizo presente. El votante que no participó en su inmensa mayoría es el joven, el joven apartidario, pero que todavía mantiene expectativas respecto al liderazgo del presidente Milei. Tal vez no tenga una identificación partidaria con La Libertad Avanza, ni con sus dirigentes, ni siquiera necesariamente con la mayoría de quienes componen el gobierno, pero sí con la figura de Milei. Ese voto estuvo ausente en todas las elecciones provinciales que se han realizado este año y el año pasado. Se trata de un segmento que no tiene una pertenencia partidaria, pero creo que se va a activar en octubre porque es una elección donde claramente es nacional, real y se va a volcar hacia la ola violeta.

– ¿Encararon mal la campaña?

En un escenario de abstencionismo donde la elección se había desdoblado y además dividido en ocho secciones, el error fue haber anticipado un plebiscito nacional que era planteado para octubre. Me parece que la gente no lo compró, no le interesó participar de una elección provincial, pero sí se va a sumar a la batalla de octubre porque se juega la continuidad y sostenibilidad del plan del gobierno. Hemos visto sectores políticos y económicos sumando presión, de manera cada vez menos vergonzosa, reclamando una devaluación. Ahora salieron todos del clóset. Hoy vemos a todos estos personajes sin ningún tapujo decir que el gobierno no llega a octubre y que se tiene que caer.

– ¿La estrategia implementada por Sebastián Pareja o El Nene Vera estuvo bien?

Creo que Pareja ha sido el mejor ejecutor de una estrategia que en menos de dos años no solo logró construir un partido político en la Provincia y en el país, sino que lo llevó a sumar una cantidad muy grande, duplicó y hasta triplicó las bancas de diputados, senadores y concejales. Me parece que ejecutó la campaña que él tenía como orden ejecutar. En definitiva, la campaña era una decisión nacional y él era un coordinador provincial. No creo que sea el responsable. Creo que la decisión equivocada no estuvo en las listas, ni en los candidatos, ni en las relaciones entre los que integraron la campaña, sino que la decisión equivocada estuvo en traer un plebiscito nacional a una elección provincial. Hasta hace dos meses, el escenario venía estable y con viento de cola favorable. Tal vez la estrategia para la provincia de Buenos Aires era correcta en un momento y luego no se llegó a calibrar hacia la inmediatez de la elección, sumado a las operaciones de las escuchas. 

– ¿Las internas están saldadas?

Si hay dirigentes disconformes, que se sienten maltratados o desanimados, tienen que darse cuenta que lo que está en juego no es el árbol, sino el bosque. Detrás de esas críticas a las formas, a la hermana del presidente o a Pareja, en realidad se está escondiendo un poder oscuro que intenta voltear a nuestro gobierno o llevarlo a una devaluación que nos va a hacer mucho daño. Yo dejaría para después todas las cuentas por cobrar, los enojos, y de acá a octubre, pongámonos espalda con espalda, para defender al presidente, al proyecto y ponerle un freno para que no pasen los golpistas, los desestabilizadores o los empresarios, esos que estaban acostumbrados a chuparle la sangre al Estado.

– ¿El gobierno tiene margen de llegar con la economía ordenada a las elecciones?

Hay un sector del poder económico que tiene muchas ganas de hacer un poquito de kirchnerismo, que tiene anhelos de que el presidente invente plata para poder hacer un “plan platita” que le genere mercado interno y consumo y ellos puedan tener una burbuja para su sector. Hay otros que se mueren por seguir siendo subsidiados porque su industria no es negocio si no vive de la teta del Estado. Ese sector, al igual que los bancos, no está contento para nada. Esa gente está enojada y empuja recetas disfrazadas de pedidos de moderación, de buenas formas, con críticas a la hermana, pero en realidad lo que quieren es que el presidente retroceda en su plan económico. Me parece a mí que la estabilidad política que el gobierno necesita se la va a dar la gente con el voto. Y creo que la reactivación de la micro va a venir de la mano del crédito privado y que dentro de poco se verá una economía que se reactiva en el consumo, pero sin inventar plata que genera inflación.

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