La construcción de una subestación es el resultado de un proceso que comienza mucho antes de su habilitación. Este recorrido comprende distintas etapas, desde la disponibilidad del terreno y la obtención de los permisos necesarios hasta la planificación y el desarrollo del proyecto.
A partir de allí, se avanza con la construcción, el montaje de los equipos, las vinculaciones con la red y la realización de las pruebas correspondientes. Estas instancias permiten garantizar el correcto funcionamiento de la instalación de manera confiable y segura.
En el caso de la nueva subestación de Edenor, ese recorrido incluyó distintas etapas, desde el proyecto ejecutivo y la construcción civil hasta el montaje y conexionado de los equipos de alta tensión, los transformadores de potencia y las celdas de media tensión. A esto se sumaron las obras necesarias para integrar la instalación a la red, las pruebas y verificaciones previas a su puesta en servicio.
La obra incorporó equipamiento de alta tensión de 132 kV, dos transformadores de potencia de 80 MVA y celdas primarias de media tensión con tecnología IEC 61850, además de los sistemas auxiliares, de protección, detección de incendios y telecontrol necesarios para su operación.
La incorporación de esta nueva infraestructura permite aliviar las redes de las subestaciones Paso del Rey, Merlo, Catonas y La Reja, fortaleciendo la capacidad del sistema para responder a la demanda.
Hoy, ese trabajo se traduce en un impacto concreto para más de 70.000 clientes residenciales, comerciales e industriales de Moreno y Paso del Rey y contribuye, además, a mejorar el servicio en Merlo.
En términos de calidad de servicio, la subestación construida por Edenor fortalece la red y mejora los indicadores que miden la continuidad y calidad del suministro eléctrico.
Pero el alcance de la obra va más allá de su puesta en funcionamiento. La nueva capacidad incorporada a la red permitirá acompañar la expansión residencial, comercial e industrial de la zona y generar las condiciones para el desarrollo de nuevas redes de distribución en media y baja tensión.Más de tres años de trabajo se traducen hoy en la capacidad para acompañar las necesidades actuales y futuras de la comunidad, con una inversión que repercute tanto en la red eléctrica como en la vida cotidiana de miles de ciudadanos de la zona oeste.







