La justicia avanza en la investigación penal contra los funcionarios y empleados municipales de Moreno involucrados en una escandalosa secuencia protagonizada el fin de semana por una flotilla de empleados morenenes que estarían haciendo tareas, con fines políticos, en el vecino partido de General Rodríguez. Los investigadores lograron identificar a uno de los dos principales sospechosos de la maniobra. Están acusados de delitos tales como violación de sellos, desobediencia, daños y lesiones.
Según pudo reconstruir el portal de noticias La Posta, el conflicto se originó el sábado cuando una serie de autos y camiones, que portaban maquinaria semipesada, se movilizaban por General Rodríguez provenientes de Moreno para realizar obras de “mejoramiento” en una zona limítrofe conocida como Altos del Oeste. Se estableció que había vehículos privados, pero también al menos un camión Iveco que pertenece a la comuna que conduce la intendenta Mariel Fernández.
Casualmente, el camión Iveco está bajo la órbita de la Secretaría de Obras Públicas de Moreno al mando de María Giménez, cuñada (o ex cuñada dependiendo de la fuente consultada) de la propia intendenta Fernández. Se sabe que Giménez es de General Rodríguez y tiene claras intenciones de ser jefa comunal allí, donde realiza su despliegue territorial como referente del Movimiento Evita.
De acuerdo al portal de noticias MDZ, esta no fue la primera vez que Giménez busca esmerilar la gestión del intendente local, Mauro García, con sendos operativos realizados con fondos y máquinas municipales de Moreno. Sin embargo, en esta oportunidad, la Dirección de Tránsito de General Rodríguez montó un operativo para frenar la incursión de los “vecinos”. Al parecer, tanto los conductores como los vehículos estaban flojos de papeles por lo que la flotilla fue retenida y trasladada a un depósito municipal situado en Ruta 24 y Corrientes.
Grupo Comando oficial de Moreno
Cuando los vehículos habían quedado finalmente bajo custodia, llegó al depósito una patota desde Moreno que con virulencia se llevaron los autos, los camiones y la maquinaria vial secuestrada. Tras ello, se produjo una persecución por la vieja Ruta Provincial 7 que terminó en las inmediaciones con la Ruta 24, cuando uno de los camiones involucrados chocó a un patrullero municipal de General Rodríguez que le seguía los pasos. En esas circunstancias, al menos un inspector sufrió heridas en el rostro.
Por el caso interviene la UFI N° 10 de Moreno – General Rodríguez, a cargo de las fiscales Gabriela Urrutia y María Florencia Toscano. Fuentes judiciales con acceso al expediente confiaron a No Ficción que “se labraron actuaciones y hay una persona identificada: se trata del conductor del camión, de apellido Cuello, a quien primero le pidieron la documentación y como no la tenía se le secuestra el vehículo; no conforme, vuelve en un operativo tipo comando con gente de Moreno y se lleva el camión secuestrado”.
“También hay uno de los funcionarios o empleados del Municipio de Moreno que golpea a dos agentes de tránsito que todavía no pudo ser individualizado. La investigación está en pleno trámite y Cuello ya fue notificado de la formación de la causa”, añadió el vocero consultado que precisó que una vez identificado el segundo sospechoso, se les tomará declaración indagatoria. Vale decir que por el momento no se adoptó temperamento restrictivo de la libertad con ninguno.
En principio, los empleados y funcionarios de Moreno están acusados de los delitos de violación de sellos (por la recuperación del camión secuestrado), desobediencia, daños y lesiones.
Reproches a General Rodríguez
A pesar de la magnitud del episodio, formalmente ningún funcionario de Moreno salió a dar explicaciones. Solo el secretario de Comunicación, Vicente Linares, deslizó a Semanario Actualidad que la jefa comunal está “molesta” por la situación y que “desconocía” las actividades que la secretaria de Obras y Servicios Públicos de Moreno suele realizar en General Rodríguez con fondos públicos.
No Ficción buscó saber si Moreno sancionará o abrirá una investigación administrativa con los funcionarios o empleados que «prestarían» servicios con fines proselitistas en otra jurisdicción, pero Linares prefirió no responder los mensajes de este medio. En tanto, fuentes allegadas al oficialismo local defendieron de manera estoica ante este portal las incursiones de Giménez. “Todo esto se trató de una cama política por la impotencia del intendente Garcia que no tiene siquiera una máquina vial para hacer obras. Ni siquiera puede paliar las inundaciones y se la agarra con una militante histórica de Rodríguez”, señaló el dirigente consultado.
Visiblemente ofuscado por la actitud del jefe comunal, la fuente insistió: “Hubo un excesivo y polémico operativo que incluyó una persecución que se extendió durante cuatro kilómetros sobre la Ruta 7. Un peligro. Todo para que no haya otra persona caminando su territorio. Es totalmente reprochable”.
Más allá de las irregularidades de los «operativos» de Giménez en General Rodríguez, el vocero concluyó que «la exageración» de Garcia «redunda en beneficios políticos» para la funcionaria de Moreno.






