A partir del miércoles 1° de abril, viajar en transporte público y circular por autopistas será más caro en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El incremento, cercano al 5%, responde al esquema de actualización mensual que combina la inflación con un adicional del 2%.
La medida impacta de lleno en los usuarios del oeste del conurbano bonaerense, donde miles de vecinos dependen a diario del colectivo para trasladarse hacia la Ciudad de Buenos Aires o entre distritos.
En el caso de los colectivos, el boleto mínimo en la Ciudad de Buenos Aires pasará a costar $715,24 con tarjeta SUBE registrada, mientras que en el Gran Buenos Aires —incluyendo partidos como La Matanza, Morón, Ituzaingó y Merlo— los valores serán aún más elevados, con tarifas que irán desde $871,30 hasta $1.266,73 según la distancia recorrida.
Además, quienes no tengan la tarjeta SUBE nominalizada deberán pagar montos considerablemente más altos, una diferencia que el Gobierno mantiene para incentivar el registro del sistema.
El aumento también alcanza al subte porteño, una opción utilizada por muchos vecinos del oeste que combinan medios de transporte para llegar a sus trabajos. El pasaje costará $1.414 para quienes realicen hasta 20 viajes mensuales con SUBE registrada, con descuentos progresivos para usuarios frecuentes. Sin embargo, sin registrar la tarjeta, el valor supera los $2.200.
Por su parte, el Premetro tendrá una tarifa de $494,90 con SUBE registrada.
En cuanto a los automovilistas, los peajes en las autopistas de acceso a la Ciudad también sufrirán ajustes. En la Autopista 25 de Mayo y Perito Moreno, por ejemplo, el costo en hora pico superará los $5.900, mientras que en la Autopista Illia rondará los $2.400.
Este nuevo incremento forma parte de un esquema de actualización automática que busca evitar atrasos en las tarifas frente a la inflación. Sin embargo, en el oeste del conurbano, donde el transporte público es esencial y muchas veces no hay alternativas directas, la suba vuelve a poner presión sobre el bolsillo de los trabajadores.
Con este panorama, registrar la tarjeta SUBE y acceder a beneficios como la tarifa social se vuelve cada vez más importante para amortiguar el impacto de los aumentos.






