La violencia vinculada al narcotráfico volvió a poner a San Martín en el centro de la escena. Un nuevo informe del Observatorio sobre el Narcotráfico y las Violencias Asociadas en San Martín, presentado este miércoles en la sede local de la Asociación Judicial Bonaerense, registró 22 homicidios dolosos y 30 hechos altamente lesivos durante el primer semestre de 2026.
La comparación con el mismo período de 2025 muestra un incremento significativo: los homicidios pasaron de 17 a 22, un 29,4% más, mientras que los hechos altamente lesivos aumentaron de 20 a 30, lo que representa una suba del 50%. El observatorio define a estos últimos como episodios que no provocaron la muerte pero sí lesiones graves y con un riesgo concreto de haber terminado en un resultado letal.
El relevamiento también ubicó a la comuna que administra Fernando Moreira como el distrito con las tasas más altas de homicidios y de hechos altamente lesivos entre los cinco municipios que integran el Departamento Judicial de San Martín.
En materia de homicidios, la tasa del distrito fue de 4,88 cada 100.000 habitantes, por encima de José C. Paz (3,06), Tres de Febrero (3,02), Malvinas Argentinas (1,43) y San Miguel (0,91). En hechos altamente lesivos, San Martín también encabezó la comparación, con una tasa de 6,65 cada 100.000 habitantes, seguida por José C. Paz (6,42), Malvinas Argentinas (5,99), Tres de Febrero (4,12) y San Miguel (2,74).
El narcotráfico aparece detrás de la mayoría de los casos
Uno de los principales ejes del informe es la vinculación entre estos episodios violentos y los mercados de drogas ilegalizadas. De los 22 homicidios relevados, 17 fueron vinculados con el narcotráfico, es decir, el 77,3%. Entre los 30 hechos altamente lesivos, 24 tuvieron esa vinculación, equivalente al 80%.

El informe distingue diferentes explicaciones para entender este aumento de la violencia. En los homicidios, los casos asociados a problemas de consumo, disputas territoriales y víctimas ajenas al conflicto presentan proporciones similares. En cambio, entre los hechos altamente lesivos vinculados al narcotráfico, la disputa territorial concentra el 58,3% de los episodios. El uso de armas de fuego también aparece como una característica central. Fueron utilizadas en el 77,3% de los homicidios y en el 86,7% de los hechos altamente lesivos.
Para Pablo Zappulla, abogado del Centro Popular de Acceso a la Justicia (CEPAJ) y uno de los integrantes que presentó el informe, los datos muestran un escenario que se está agravando. “La violencia narco en San Martín se está recrudeciendo y los vecinos de los barrios populares están viviendo un infierno”, advirtió en diálogo con No Ficción Web.
Zappulla, quien estuvo acompañado por el referente del Movimiento Evita Leonardo Grosso y del especialista en seguridad Marcelo Saín, sostuvo que «el Estado está perdiendo terreno en la disputa por el monopolio de la fuerza frente a organizaciones narco que alcanzan niveles cada vez mayores de penetración territorial y de portación de armas».
El abogado relacionó la creación del observatorio con un asesinato que impactó en el corazón de la militancia. “A raíz del homicidio de nuestro compañero Sebastián Carrillo por una bala narco, ocurrido el 13 de septiembre de 2025, y de las vivencias de nuestros compañeros en los barrios populares de San Martín, quienes permanentemente nos hablan de los tiroteos cotidianos y de la imposibilidad de salir a la calle en determinados horarios, nos pusimos a investigar más a fondo qué estaba pasando.”
El trabajo, explicaron sus autores, busca superar la mirada sobre los homicidios aislados y detectar patrones territoriales y sociales. Para construirlo se realizó un relevamiento sistemático de casos ocurridos entre enero y junio de 2026, con registros judiciales y expedientes penales, estadísticas de la Procuración General bonaerense, medios de comunicación y datos poblacionales del Censo 2022.
Pibes jóvenes, las principales víctimas
Otro de los datos que surge del informe es el perfil de las víctimas. Sobre los 50 hechos en los que pudo registrarse la edad, el 46% correspondió a personas de entre 16 y 25 años. Además, el 88,5% de las víctimas fueron varones. Para Zappulla, se trata de una de las características centrales del fenómeno: «El foco de la violencia está centrado en pibes jóvenes».

La distribución temporal también muestra que la violencia no se concentró en un único momento del semestre. Enero fue el mes con mayor cantidad de homicidios, con 10 casos, mientras que mayo registró el pico de hechos altamente lesivos, con 15.
El mapa elaborado por el observatorio muestra, además, una concentración territorial de los episodios relevados en distintos barrios del distrito, entre ellos Villa Hidalgo, La Cárcova, José León Suárez, Independencia, Libertador, Loma Hermosa, El 18, Billinghurst y Villa Concepción.
La investigación judicial, otro de los puntos críticos
El informe también pone el foco sobre el avance inicial de las investigaciones judiciales. De los 22 homicidios relevados, solo tres tenían un imputado individualizado, equivalente al 13,6% de los casos. En los otros 19 no había un imputado identificado.
En los hechos altamente lesivos, 11 de los 30 casos tenían imputados individualizados, mientras que en 19 no los había. Esto significa que el 63,3% de esos episodios todavía no contaba con un imputado individualizado. «Analizamos la actividad del Poder Judicial partiendo de la premisa de que el tiempo que pasa es la verdad que huye», analizó Zappulla.
“No logramos enfrentar el conflicto narco de manera estratégica”
Más allá de las cifras, uno de los planteos centrales de los autores apunta a la respuesta estatal frente al fenómeno. Zappulla cuestionó que si bien «existen áreas dentro de las distintas agencias del Estado que abordan el problema, lo que se evidencia es que no logramos enfrentar el conflicto narco de manera estratégica y articulada».
Según relató, durante una primera etapa el observatorio logró establecer canales de diálogo con el Ministerio de Seguridad bonaerense, pero esa instancia se interrumpió luego de la presentación del primer informe. El abogado también cuestionó al Municipio de San Martín y afirmó que, según su experiencia, no mostró interés en el trabajo realizado por el observatorio.
Una de las propuestas que plantean es la creación de una mesa de política criminal que reúna a los distintos actores vinculados con el conflicto: fuerzas de seguridad, Poder Judicial, iglesias, organizaciones comunitarias, fiscales, jueces y defensores.

El Observatorio ya había presentado durante este año un primer relevamiento correspondiente al primer trimestre de 2026. Aquella investigación había registrado 20 homicidios entre enero y marzo y había advertido sobre un incremento interanual del 122,2% respecto del mismo período de 2025. La iniciativa fue presentada entonces como un trabajo del Observatorio sobre el Narcotráfico y las Violencias Asociadas en San Martín, vinculado al Núcleo de Estudios sobre Violencias del IDAES/UNSAM, ILSED y CEPAJ. En esta edición, la UNSAM no participó, mientras que se sumó la Universidad de Quilmes.
“Todavía no estamos ante un Estado paralelo”
Consultado sobre las razones que explicarían el incremento de los hechos altamente lesivos, Zappulla planteó que existe una combinación de factores que incluye la relación entre sectores policiales y organizaciones narco, la situación salarial de las fuerzas de seguridad, la diversificación de las sustancias y el incremento del consumo.
De todas maneras, el abogado penalista aclaró: «Esto vale la pena decirlo porque, en la Argentina y en el conurbano bonaerense, todavía no estamos en un escenario atravesado por liderazgos narcos que conformen un Estado paralelo. Pero eso puede no ser así para siempre».
En su análisis, también mencionó dos factores que se profundizaron desde la llegada de Milei al Gobierno nacional: la “desregulación del mercado de armas” y controles que considera cada vez menores sobre el movimiento de los flujos financieros.
El segundo informe del Observatorio deja así una fotografía particularmente preocupante del primer semestre en San Martín: 52 episodios entre homicidios y hechos altamente lesivos, ocho de cada diez ataques graves vinculados al narcotráfico, una fuerte presencia de armas de fuego, víctimas mayoritariamente jóvenes y un alto porcentaje de investigaciones sin imputados individualizados.
«Desde nuestro lugar, nos organizamos para hacer un aporte que interpele a los decisores políticos y judiciales, y brindar herramientas que permitan perfeccionar la inteligencia criminal con la que se deberían abordar estos conflictos», concluyo Zappulla.







