Apuestas online y Mundial: por qué especialistas advierten sobre un riesgo cada vez mayor para los adolescentes

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El Mundial siempre trae pasión, reuniones familiares y barrios vestidos de celeste y blanco. Pero detrás de cada partido también se juega otro campeonato, mucho menos visible y mucho más preocupante: el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes y jóvenes.

Especialistas en salud mental, investigadores y organismos públicos coinciden en que los grandes eventos deportivos multiplican la exposición a las plataformas de apuestas. La publicidad permanente, las promociones, los influencers y la facilidad para apostar desde un teléfono celular generan un escenario ideal para que cada vez más chicos ingresen al mundo del juego online.

Un problema que ya llegó a las escuelas

En distritos del conurbano bonaerense, docentes y directivos vienen alertando desde hace tiempo sobre una realidad que ya forma parte de la vida cotidiana. Alumnos que hablan de cuotas, pronósticos deportivos o aplicaciones de apuestas durante los recreos e incluso dentro del aula.

Desde el Hospital de Clínicas de la UBA explican que la preocupación no pasa solamente por el dinero que pueden perder los jóvenes, sino por la forma en que estas plataformas modifican sus hábitos.

«La posibilidad de apostar en cualquier momento, desde el celular y con recompensas inmediatas genera un circuito de gratificación muy difícil de controlar, especialmente en adolescentes», advierten los especialistas.

El celular reemplazó al casino

Hace algunos años apostar implicaba ir a un casino o una agencia. Hoy alcanza con descargar una aplicación o ingresar a un sitio web.

Ese cambio eliminó casi todas las barreras de acceso. Las apuestas están disponibles las 24 horas, se promocionan durante las transmisiones deportivas y aparecen constantemente en redes sociales.

Según datos difundidos por UNICEF y citados por especialistas de la UBA, ocho de cada diez adolescentes y jóvenes accedieron o conocen a alguien que apostó online, una cifra que refleja hasta qué punto la práctica se volvió parte del entorno cotidiano.

El Mundial potencia un negocio millonario

El defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, Walter Martello, sostiene que los mundiales funcionan como un acelerador del fenómeno.

En uno de sus informes advierte que durante los partidos aumenta de manera significativa el interés por las plataformas de apuestas y que la publicidad se integra naturalmente a la experiencia deportiva, al punto de que muchos jóvenes dejan de percibir el juego como una conducta de riesgo.

La situación se vuelve todavía más compleja porque las apuestas ya no se limitan al resultado final. Hoy es posible apostar por el próximo córner, una tarjeta amarilla, un penal o incluso lo que sucederá en los siguientes minutos del partido, generando una dinámica de juego permanente.

Publicidad, redes sociales y una industria que apunta a los más jóvenes

En su informe «El Mundial de las apuestas online», el defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, Walter Martello, sostiene que las grandes competencias deportivas representan uno de los momentos de mayor expansión para la industria del juego digital. El fútbol, explica, dejó de ser únicamente un espectáculo deportivo para convertirse también en una enorme vidriera comercial para las plataformas de apuestas.

Según el documento, durante los mundiales se incrementa la presencia de publicidad vinculada al juego en transmisiones televisivas, redes sociales, sitios deportivos y contenidos generados por influencers. Esa exposición constante hace que las apuestas comiencen a naturalizarse como una parte más del espectáculo, especialmente entre adolescentes y jóvenes que consumen deportes desde dispositivos móviles.

Martello advierte que muchas de estas estrategias apelan a promociones de bienvenida, apuestas gratuitas, bonos por registrarse o mensajes que asocian el juego con la diversión, el éxito o el conocimiento futbolístico. «Se instala la idea de que quien sabe de fútbol puede ganar dinero», señala el informe, cuando en realidad las apuestas funcionan bajo un esquema de azar donde la banca siempre conserva ventajas estadísticas.

El documento también pone el foco en la velocidad con la que evolucionó el negocio. Ya no se apuesta únicamente al resultado final de un partido: hoy existen las llamadas apuestas en vivo, que permiten jugar durante el desarrollo del encuentro sobre situaciones específicas, como quién ejecutará el próximo córner, cuántas tarjetas amarillas habrá, si habrá un penal o quién marcará el siguiente gol. Esa dinámica favorece una participación constante y aumenta el tiempo de permanencia dentro de las plataformas.

Un fenómeno que ya preocupa en la Provincia

El informe también remarca que la problemática dejó de ser una cuestión individual para transformarse en un desafío de salud pública. Por eso, Martello plantea la necesidad de fortalecer los controles sobre el acceso de menores a las plataformas, regular la publicidad de las casas de apuestas y desarrollar campañas permanentes de prevención en escuelas, clubes e instituciones deportivas.

La advertencia cobra especial relevancia en el conurbano bonaerense, donde miles de adolescentes viven el fútbol como parte de su identidad cotidiana. Para el funcionario, la combinación entre la pasión deportiva, el uso intensivo del celular y la oferta permanente de apuestas constituye un escenario que requiere la participación conjunta del Estado, las familias, las escuelas y los clubes de barrio.

Las señales que no conviene ignorar

Los especialistas del Hospital de Clínicas recomiendan prestar atención cuando aparecen cambios de conducta como:

  • aislamiento o pérdida de interés por actividades habituales;
  • ansiedad o irritabilidad cuando no pueden conectarse;
  • preocupación constante por las apuestas;
  • pedidos frecuentes de dinero sin una explicación clara;
  • utilización de billeteras virtuales sin supervisión familiar.

También remarcan que cuanto antes se detecte el problema, mejores son las posibilidades de abordarlo.

Un desafío para las familias del Oeste

En ciudades como Morón, La Matanza, Merlo, Ituzaingó, Moreno, Hurlingham y Tres de Febrero, donde el fútbol ocupa un lugar central en la vida social, el desafío consiste en que la pasión por el deporte no termine convirtiéndose en la puerta de entrada a una conducta de riesgo.

Los especialistas insisten en que la respuesta no pasa únicamente por prohibir. Hablar del tema en casa, acompañar el uso de la tecnología, interesarse por las aplicaciones que utilizan los chicos y generar espacios de diálogo son algunas de las herramientas más efectivas para prevenir.

Porque mientras el Mundial sigue regalando emociones dentro de la cancha, el verdadero partido para muchas familias se juega fuera de ella: evitar que el entretenimiento deportivo se transforme en una apuesta que termine costando demasiado.

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