El servicio Temperley – Haedo de la línea Roca continuará operando con vía única en la mayor parte de su extensión al menos hasta mediados de octubre.
Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) informó que tanto los trenes de pasajeros como los de cargas continuarán circulando únicamente por la vía 2 entre las estaciones Hospital Español y La Tablada.
La medida se debe a las demoras en la ejecución de los trabajos de reparación del puente sobre el Río Matanza – Riachuelo, que fueron licitados el año pasado y adjudicados a la firma Copimex.
Originalmente estaba previsto que las obras del puente estuvieran terminadas para fines de marzo, pero debido a retrasos esa fecha fue reprogramada para julio. Ese plazo tampoco se cumplió, y ahora la fecha pasó para octubre.
El tren del ramal Haedo – Temperley seguirá operando con vía única hasta julio: los motivos
Si bien el tramo a reparar es relativamente corto y puntual, la circulación se ve afectada en la mayor parte del ramal debido a que solo hay aparatos de vía en Empalme Temperley y La Tablada. En este contexto, la vía 1 ha quedado prácticamente abandonada y corre riesgo de intrusión, especialmente en el tramo entre Juan XXIII y el río, donde las viviendas han avanzado peligrosamente sobre las vías, lo que ya ha generado problemas en el pasado: durante 18 meses, entre 2019 y 2021, el ramal estuvo cerrado por daños en el terraplén en el citado sector.
Según informó Diario Popular, las demoras acumuladas se deben a la lentitud en el avance de las reparaciones, y a la falta de continuidad de los trabajos durante los fines de semana.
A su vez, el ramal acumula notables problemas de funcionamiento: si bien cuenta con muy pocos trenes al día (cinco servicios por sentido en días hábiles y cuatro los fines de semana, más algunos cargueros a la semana y eventuales traslados de material rodante), lo que en principio haría que la circulación por vía única no represente un desafío en términos operativos, son habituales las cancelaciones y las demoras, producto de la descoordinación entre el tráfico de pasajeros y el de cargas -se prioriza la circulación de este último-, y de la falta de personal policial.
“El escaso servicio carece de confiabilidad, […] a las cancelaciones erráticas se le suman las demoras que pueden llegar a ser de una hora”, detalló Diario Popular en un reciente artículo. Y ante esto, los pasajeros “optan por recurrir al autotransporte, más caro y más lento, pero más confiable”.
Fuente: enelSubte








