El músico matancero Claudio «Tano» Marciello fue homenajeado por su aporte a la cultura, en un reconocimiento que pone en valor una trayectoria construida desde La Matanza hacia los principales escenarios del país.
El reconocimiento otorgado por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires distingue a personalidades cuya trayectoria dejó una huella significativa en el ámbito cultural. La declaración de Personalidad Destacada de la Cultura constituye una de las máximas distinciones honoríficas que entrega el Parlamento porteño y busca destacar a artistas que, a través de su obra, contribuyen al desarrollo y la difusión del patrimonio cultural argentino.
Nacido y criado en San Justo, Marciello se convirtió en una de las figuras más representativas del heavy metal nacional. Su carrera comenzó en bandas como Tronador y El Reloj, pero alcanzó reconocimiento masivo a partir de 1995 como guitarrista fundador de Almafuerte, el grupo liderado por Ricardo Iorio que marcó una época dentro del rock argentino.

Además de su trabajo junto a Almafuerte, el músico desarrolló una prolífica carrera solista. En los últimos años continúa recorriendo el país con su proyecto CTM, acompañado por una formación integrada, entre otros músicos, por su hija Melina Marciello en batería, consolidando una propuesta que combina rock pesado con influencias de blues, tango y folclore.
A lo largo de su trayectoria, Marciello ha sido reconocido por colegas y especialistas como uno de los guitarristas más destacados de la escena nacional. Su estilo, caracterizado por una fuerte identidad melódica y una notable versatilidad, trascendió las fronteras del heavy metal para convertirse en una referencia de la música argentina.
Lejos de abandonar los escenarios, el artista continúa activo con nuevas composiciones, giras y presentaciones en distintos puntos del país. En cada recital mantiene un fuerte vínculo con su público y con el territorio que lo vio crecer, una relación que él mismo ha destacado en numerosas oportunidades al recordar sus orígenes en La Matanza.
La distinción recibida representa un reconocimiento no solo a su calidad artística, sino también al legado cultural construido durante más de cuatro décadas de carrera, en las que llevó el nombre de San Justo y de La Matanza a lo más alto del rock nacional.






