Los usuarios de la Línea Sarmiento deberán prepararse para una fuerte suba en el valor del boleto durante los próximos meses. El Gobierno nacional confirmó un esquema de aumentos escalonados que llevará el pasaje mínimo de tren en el AMBA a incrementarse cerca de un 90% entre mayo y septiembre.
La medida impactará de lleno en miles de vecinos del oeste del conurbano que todos los días utilizan el Sarmiento para viajar desde estaciones como Moreno, Merlo, Ituzaingó, Castelar, Morón, Haedo o Ramos Mejía hacia la Ciudad de Buenos Aires.
Según el nuevo cronograma oficial, el primer aumento llegará el 18 de mayo, cuando el boleto mínimo pasará de $280 a $330 para quienes tengan la SUBE registrada. Después habrá nuevos ajustes mensuales: 15% en junio, 13% en julio, 12% en agosto y 10% en septiembre. Con ese esquema, el pasaje mínimo terminará rondando los $530.
En el caso de los pasajeros que no tengan la SUBE nominalizada, el costo será todavía más alto, ya que continuarán pagando una tarifa diferencial. También seguirán vigentes los descuentos de la tarifa social para jubilados, beneficiarios de AUH y otros grupos alcanzados por subsidios nacionales.
La Línea Sarmiento es una de las líneas ferroviarias más utilizadas del país y conecta gran parte del oeste bonaerense con Once. Cada día moviliza a cientos de miles de pasajeros, por lo que cualquier modificación en la tarifa tiene impacto directo en la economía cotidiana de trabajadores, estudiantes y comerciantes de la región.
También habrá aumentos en el Belgrano Sur y San Martín
Las subas anunciadas por el Gobierno también alcanzarán a otras líneas ferroviarias clave para el conurbano bonaerense. En el caso del Belgrano Sur, el incremento afectará a pasajeros de localidades como González Catán, Laferrere, Isidro Casanova y Tapiales, donde el tren es uno de los principales medios de transporte diarios.
Por su parte, la línea San Martín, que conecta Pilar, José C. Paz, San Miguel y Caseros con Retiro, también tendrá aumentos escalonados durante los próximos meses. Al igual que en el Sarmiento, las nuevas tarifas buscarán reducir subsidios y acercar el valor del boleto al costo operativo del servicio.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es avanzar hacia un esquema tarifario más cercano al costo real del transporte. Sin embargo, entre los usuarios crece la preocupación por el impacto que tendrán los aumentos acumulados en el gasto mensual de quienes dependen diariamente del tren para trabajar o estudiar.





