En un fútbol argentino acostumbrado a las tribunas partidas y al silencio de los visitantes, una declaración rompió la monotonía del ascenso. Maximiliano Levy, presidente de Almirante Brown, encendió la ilusión (y el debate) al confirmar que hay gestiones para que el próximo duelo ante Deportivo Morón se juegue con público de ambas parcialidades.
La intención de Levy es clara y busca sentar un precedente en el fútbol de ascenso. En declaraciones a Radio Universidad, el dirigente confirmó: “Tenemos la intención de jugar los dos clásicos con Morón con público visitante”.
“Los dos presidentes apostamos a que se haga. Después, no depende solo de nosotros. Morón tiene la predisposición de que nosotros estemos. Sería la foto soñada, un partido con visitantes de verdad. No un Chicago-Quilmes, que es un partido entre primos”, ironizó.

Para el mandamás del Mirasol, el objetivo es demostrar que las instituciones están preparadas para este desafío, aunque la decisión final recaerá sobre la APREVIDE y el Ministerio de Seguridad bonaerense. Levy confía en que el comportamiento de las parcialidades pueda estar a la altura de la historia del clásico: «Es regalarle a un chico de 20 años algo que no vivió. Lo que nosotros sí vivimos y era una normalidad, pero para ellos no», recordó.
«Nosotros ya entendimos que el folclore del fútbol es la puteada y la gastada. Nuestra gente está a la altura de la situación para ir a cualquier cancha», concluyó Levy.
Siete años de gestión y un desafío personal
Maximiliano Levy transcurre su séptimo año al frente del club, cumpliendo actualmente su segundo mandato (asumió en enero de 2019). Durante este tiempo, consolidó su peso en el Comité Ejecutivo de la AFA, pero sabe que la materia «seguridad» es su examen más difícil.
En su paso por la presidencia tuvo que lidiar con tensiones constantes en las tribunas. Sin ir más lejos, en febrero de 2024, el club enfrentó sanciones tras incidentes con armas de fuego en la tribuna durante el partido ante Deportivo Madryn, lo que obligó a jugar a puertas cerradas. Este historial es el que hace que su pedido por la vuelta de los visitantes sea, al mismo tiempo, una apuesta fuerte: demostrar que puede garantizar el orden en el partido más picante de la región.





